Murió el Indio Solari, una de las figuras más influyentes del rock argentino: tenía 77 años

La muerte de Carlos Alberto "El Indio" Solari, a los 77 años, cerró un capítulo fundamental de la historia del rock argentino. El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció tras años de convivir con el mal de Parkinson, enfermedad que había hecho pública en 2015 y que lo alejó definitivamente de los escenarios.

Por Redacción

Murió el Indio Solari.

Carlos Alberto «El Indio» Solari, uno de los referentes del rock en Argentina, murió este viernes a los 77 años, a causa del mal de Parkinson que padecía desde hace 10 años aproximadamente. Así lo señaló el parte policial.

Murió el Indio Solari


El cantante fue reconocido como una de las figuras más influyentes y enigmáticas de la historia del rock argentino que alcanzó una dimensión mítica como líder y principal compositor de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, un fenómeno cultural que se convirtió en un símbolo de independencia artística y convocatoria popular en la década de los ’70.

Con una de las discografías más influyentes en su género, la agrupación se hizo de álbumes emblemáticos como «Gulp!», «Oktubre», «Lobo suelto, cordero atado» y «Luzbelito».

Tras la disolución de la banda en 2001, el músico se desempeñó como solista y mantuvo una convocatoria multitudinaria en cada presentación junto a «Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado». El primer compilado solista llegó con «El Tesoro de los Inocentes» en 2004.

En esta instancia, se sumaron trabajos como «Porco Rex» y «El perfume de la tempestad». Obras que no solo se hicieron del impacto cultural y la mirada crítica social, sino que marcaron un estilo a través de la densidad poética de sus letras.

Entre sus acercamientos más recientes al público, el artista recibió un homenaje por parte de la Universidad de Buenos Aires que le otorgó el doctorado Honoris Causa, con un acto en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, y el músico envió un mensaje en agradecimiento por la distinción.

En el mismo acto, que se lo pudo ver en simultáneo a través de una pantalla ubicada en la Plaza Houssay, el guitarrista e integrante de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, Gaspar Benegas, junto a un octeto de cuerdas, interpretaron diez canciones del Indio, que fueron ovacionadas por el público presente.

La reunión fue presidida por el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Gelpi que definió al intérprete como “un artista que hizo de la originalidad una ética, construyó uno de los lazos más intensos entre un músico y su comunidad que registre la historia cultural del país y, que demostró que la mayor ambición posible no es la fama ni el dinero, sino la justificación de una vida entera a través del trabajo”.

Aunque su perfil más reconocido se enfoca en el ámbito musical, desde joven desarrolló intereses vinculados al arte, la literatura y la contracultura. Estos conocimientos se vieron reflejados en letras cargadas de metáforas y referencias literarias que se transformaron en objeto de análisis y devoción para miles de seguidores.

Con el paso de los años, los recitales de «Los Redonditos de Ricota» comenzaron a ser conocidos popularmente como «misas ricoteras», una denominación surgida por la devoción de sus seguidores y por la capacidad de convocatoria que alcanzó la banda en distintos puntos del país.

Así, en su momento solista, también alcanzó dimensiones inéditas con cientos de miles que abarcaban varias generaciones de seguidores: en 2016, su show en Tandil reunió alrededor de 250.000 personas y, un año después, el recital de Olavarría congregó entre 300.000 y 400.000 asistentes.

El pasado 11 de marzo se cumplió un nuevo aniversario de aquella histórica jornada que terminó por constituirse como el último concierto en vivo de «El Indio» Solari en Olavarría, que marcó el cierre definitivo de las peregrinaciones.

Los fanáticos provenientes de todos los puntos cardinales del país se congregaron en el predio rural La Colmena, donde se realizó el ritual del apagón general y, con las luces del predio completamente extintas, una introducción instrumental comenzó a sonar a través de las imponentes torres de sonido.

En el plano personal, Solari estuvo en pareja con Virginia Castro, conocida popularmente como «La Negra Poly», a quien conoció durante el verano de 1.981; se casaron siete años después y tuvieron a su único hijo, Bruno, en el 2.000.

Castro fue una de las principales impulsoras del proyecto artístico de «Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota» y se convirtió en uno de los pilares de la estructura desde los primeros años de la banda cuando se desempeñó como representante y administradora del grupo junto a Solari, Skay Beilinson y Rocambole Cohen.

Entre las entrañables relaciones con las que contaba Solari, el artista mantuvo un fuerte vínculo con Lito Vitale, uno de sus enlaces más conocidos, con quien grabó el disco Escúchame entre el ruido en 2006. Por su parte, León Gieco, Ricardo Mollo y Andrés Calamaro, entre otros intérpretes, mantuvieron una alianza más formal y profesional, y brindaron testimonios de labores compartidas.

NA


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