¿Qué tienen en común los riñones, el arsénico y las pinturas rupestres? La respuesta está en la química

La Fundación Bunge y Born distinguió a Omar Azzaroni, Daiana Capdevila y Marcos Tascon por desarrollos que abren nuevas posibilidades para el diagnóstico, el cuidado ambiental y la conservación del patrimonio. La ceremonia de entrega será en septiembre.

Por Redacción

Daiana Capdevila, Omar Azzaroni, y Marcos Tascon fueron reconocidos por investigaciones en química con aplicaciones en salud, ambiente, nanotecnología y conservación del patrimonio. Gentileza: Rodrigo de la Fuente.

Tres científicos argentinos fueron distinguidos por sus investigaciones en química, con trabajos que van desde un dispositivo portátil para detectar problemas renales hasta biosensores para identificar contaminantes y métodos no invasivos para estudiar obras de arte y fotografías históricas. La Fundación Bunge y Born anunció a los ganadores de sus Premios Científicos 2026, que este año estuvieron dedicados a esa disciplina.

Facilitar diganóstico y tratamiento de la enfermedad renal crónica


El máximo reconocimiento de la fundación fue otorgado a Omar Azzaroni, doctor en Química, investigador Superior del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). El jurado destacó sus aportes en ciencia de polímeros, química de superficies, materia blanda y nanotecnología, además de la transferencia de esos conocimientos a desarrollos tecnológicos.

Uno de los proyectos más relevantes de su equipo apunta a facilitar el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad renal crónica, una patología para la que detectaron la necesidad de contar con herramientas de medición sencillas y de bajo costo. A partir de un convenio entre el Conicet, la UNLP y una empresa de base tecnológica, desarrollaron un dispositivo para detectar y medir biomarcadores renales.

La herramienta, diseñada y construida en Argentina, ya superó la etapa de validación clínica en el Hospital San Martín de La Plata y comenzó el proceso para obtener su aprobación regulatoria. El objetivo es que pueda utilizarse en centros sanitarios de baja complejidad y permita detectar y controlar problemas renales sin que los pacientes tengan que trasladarse de manera permanente a establecimientos de mayor complejidad.

Premios estímulo para dos investigadores jóvenes


El Premio Estímulo 2026 de la Fundación Bunge y Born fue compartido por Daiana Capdevila y Marcos Tascon, dos investigadores jóvenes con trabajos vinculados a problemas biomédicos, ambientales y de conservación del patrimonio. La distinción, que se entrega desde 2001, reconoce a científicos con trayectorias emergentes destacadas dentro de la disciplina elegida cada año.

Capdevila es doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires, investigadora Independiente del Conicet y jefa del Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas de la Fundación Instituto Leloir. Sus investigaciones buscan comprender cómo funcionan y evolucionan proteínas capaces de detectar la disponibilidad de metales y compuestos con azufre dentro de las bacterias.

Su equipo trabaja, entre otras líneas, en biosensores o tests rápidos destinados a enfermedades infecciosas. También estudia compuestos relacionados con las bacterias intestinales, con la mirada puesta en desarrollar estrategias que permitan eliminar microorganismos resistentes a los antibióticos o favorecer aquellos que tienen efectos positivos sobre la salud.

Los biosensores tienen además aplicaciones ambientales. El grupo investiga herramientas para detectar plomo y arsénico y otros contaminantes, y algunos de sus desarrollos fueron utilizados en trabajos realizados en la cuenca Matanza-Riachuelo. También estudian el problema del arsénico presente naturalmente en suelos y fuentes de agua de distintas regiones del país, con el objetivo de generar soluciones adaptadas a las características locales.

Tascon, en tanto, es doctor en Ciencias Químicas por la UNLP, investigador Adjunto del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de San Martín. Sus desarrollos buscan analizar muestras complejas con una intervención mínima o directamente sin tocarlas, una característica que abre posibilidades tanto para el monitoreo ambiental como para la conservación del patrimonio cultural.

Entre sus trabajos se encuentran biosensores para monitorear contaminantes y estudios sobre el uso de árboles como barreras naturales frente a la contaminación del aire. Estas herramientas fueron utilizadas en instituciones como el Museo Histórico Nacional y el Museo Nacional de Bellas Artes.

Otra de sus investigaciones desarrolló una técnica particularmente novedosa para estudiar fotografías históricas: analiza los compuestos que desprende el material para conocer su estado de degradación sin necesidad de manipularlo. Sus estudios con micromuestras también permitieron establecer cronologías de pinturas rupestres en Inca Cueva, Jujuy.

Los tres investigadores fueron seleccionados por un jurado integrado por científicos argentinos y extranjeros. El Premio Fundación Bunge y Born se entrega desde 1964 y es uno de los reconocimientos de mayor trayectoria del sistema científico argentino.

Entre quienes lo recibieron anteriormente figuran el premio Nobel Luis Federico Leloir y científicos como Gabriel Rabinovich, Sandra Díaz, Raquel Chan y Alberto Kornblihtt.

La ceremonia de entrega de los Premios Científicos 2026 se realizará el 14 de septiembre en el Palacio Libertad, en la ciudad de Buenos Aires.


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