Elevan a juicio la causa por los saqueos de 2012
El juez Marcos Burgos clausuró la investigación y ahora la Cámara del Crimen debe fijar fecha. Hay cinco procesados.
JUSTICIA
Miguel Mansilla, José Paredes, Haydee Grande, Giselle Poblete y Catalina Lineros llegarán a juicio oral y público por la causa que investigó su presunta vinculación con los saqueos del 20 de diciembre de 2012 que se iniciaron en el supermercado Changomás y luego se extendieron a otros comercios de la ciudad.
El juez Marcos Burgos ordenó la clausura de la etapa de investigación y elevó a juicio la causa por lo que ahora la Cámara Segunda del Crimen deberá fijar fecha de audiencia.
Según el expediente judicial, los cinco imputados, ex referentes de la cooperativa 1 de Mayo, están acusados por ser los autores penalmente responsables del delito de robo en poblado y en banda con uso de armas impropias y coacción.
Los imputados fueron detenidos en enero de 2013 y pasaron ocho meses presos, aunque las tres mujeres al poco tiempo de ser detenidas obtuvieron la prisión domiciliaria. El mismo juez Burgos en septiembre de 2013 les concedió la excarcelación atendiendo un pedido de la defensora Marina Schiffrin. La abogada había planteado que los imputados pasaron ocho meses privados de libertad cuando el delito que se les imputa prevé una pena máxima de tres años de prisión.
La causa original fue instruida por el juez Ricardo Calcagno y luego recayó en Burgos.
El expediente judicial indica que los cinco imputados junto a otras veinte personas el 20 de diciembre cerca de las 10, irrumpieron en el supermercado Changomás, descendieron de una camioneta que los transportaba, mientras que otros se encontraban en forma peatonal por las inmediaciones. Indica que algunos “se escondieron detrás de una pared para evitar ser vistos, mientras que en el interior del comercio dos de las mujeres deliberadamente crearon un inconveniente para distraer al personal de seguridad con el objeto de que no adviertan lo que sucedía en el exterior”.
Agrega que posteriormente los hombres imputados ingresan al comercio, mientras que las mujeres se retiran, y reclaman la presencia del gerente y en paralelo otro grupo impedía el ingreso de vehículos del estacionamiento “poniendo los carros de compra a modo de barricada en la entrada de la playa de estacionamiento del supermercado”. Luego se arrojan elementos contundentes contra el personal de seguridad y se produce el ingreso al supermercado de donde se comienza la extracción de artículos.
Relata el expediente que “se apropiaron ilegítimamente de electrodomésticos, celulares, equipos de audio, televisores y otros efectos, provocando roturas dentro del comercio para lograr la sustracción”.
El juez consideró que además la exigencia de mercadería que se había realizado de manera previa al gerente del lugar se realizó “bajo amenaza y promesa que, de no acceder a sus reclamos, ‘romperían todo’, cosa que finalmente efectivizaron, provocando roturas y apropiaciones ilegítimas de efectos que se encontraban en el interior del comercio y de los automóviles que se encontraban en la playa de estacionamiento”.
DeBariloche