El pulso de la herencia y el camino propio: Dipi Carabajal presenta «Lealtad testimonial»
El músico santiagueño conversó con este diario tras su reciente paso por la región. Reflexiones sobre un disco grabado con amigos cotidianos, el peso de un apellido ilustre, la mística del público patagónico y el rol del arte como refugio e identidad en tiempos complejos.
En tiempos donde las lealtades parecen cotizar a la baja y la cultura se debate en contextos ásperos, hay proyectos que nacen como un acto de resistencia y honestidad afectiva. Es el caso de Lealtad testimonial, el cuarto disco de Dipi Carabajal que este lunes empieza a rodar en plataformas digitales.
Tras su reciente paso por la región, el músico santiagueño conversó con DIARIO RÍO NEGRO sobre este nuevo trabajo grabado a la par de sus amigos de la vida cotidiana, el desafío de encontrar una voz propia rodeado de «árboles inmensos» y su mirada mística de la música como refugio.
La lealtad como bandera y los amigos cotidianos
En diálogo con este medio, en medio de una gira vertiginosa que en pocos días lo llevó de Neuquén a Córdoba y Buenos Aires, el compositor y guitarrista desmenuzó el nacimiento de su nuevo álbum de estudio y compartió una profunda mirada filosófica sobre el presente de la cultura argentina.
El título del nuevo trabajo discográfico no es un eslogan al azar; es una declaración de principios y una radiografía de su presente. “El disco hace referencia a la lealtad hacia la música que tiene la gente que me acompaña, los amigos que siempre están, que son muy leales al público y a la gente”, define Dipi.
El proceso de gestación comenzó hace cinco años, tras una «ruptura amorosa» que lo llevó a radicarse en Rosario. Allí, el día a día con músicos de la escena local encendió la chispa. El quiebre estético y humano se dio una tarde junto a Gustavo Lascano, líder de Ralu Kuna: “Escuchó una canción nueva mía y me dijo: ‘Yo la quiero cantar’. Ahí nomás le buscamos la vuelta. Y así me pasó casi con todas las personas que participan. Somos como ocho o diez cantando”.
A diferencia de la lógica comercial de la industria, que suele buscar colaboraciones por impacto o posicionamiento, Carabajal elegió el camino de la honestidad afectiva. “No busqué figuras. Lo grabé con la gente con la que comparto la vida, con amigos artistas en toda la extensión de la palabra, pero que quizás no son reconocidos. No invité a nadie de la familia prácticamente, ni a los nombres más famosos para intentar impulsarme desde ahí”, explica.

Sin embargo, el destino le reservaba un hito fundamental en su madurez artística: la participación de su tío, Cuti Carabajal, un faro ineludible de su historia. Cuti accedió a poner su voz en “Mi viejo”, una chacarera que Dipi compuso un mes después del fallecimiento de su padre, ocurrido el pasado 22 de enero.
“Ya venía grabando el disco y supuestamente estaban todos los temas, pero nació esta chacarera y sentí que tenía que grabarla. Para mí, que Cuti grabe un tema mío fue cumplir un sueño propio y el de mis amigos. En ese momento, me bauticé como autor. Recién ahí. Ahora ya nadie me quita ese título”, confiesa con legítimo orgullo. El tema, donde también registran su huella el propio Lascano y Hugo Reinoso (hijo de Fatiga Reinoso y actual miembro de Los Manseros Santiagueños), será el primer corte de difusión del álbum.
El peso del árbol familiar y la búsqueda de la voz propia
Dipi Carabajal es sobrino de Peteco y Demi, hijo de Graciela, nieto de Carlos, hermano d Roxana. Llevar el apellido Carabajal en el folklore es, al mismo tiempo, un combustible sagrado y un desafío titánico. Está rodeado de creadores fundamentales como Agustín, Cuti, Peteco y Demi, Dipi es plenamente consciente del territorio que habita.
“Si yo pongo a esos cinco compositores de mi familia, que hicieron el 50% o el 70% del cancionero popular, me pregunto: ¿Qué me queda a mí? ¿Cómo hago para entrar ahí? Es difícil. Uno viene con eso adentro del alma y no lo puede parar, impulsado por todos estos árboles inmensos. Dejo caer mi semilla y que sea lo que Dios quiera”.
Esa búsqueda de autenticidad se traduce en un repertorio compuesto íntegramente por obras de su autoría, un rasgo que mantiene desde su primer disco, y en una distancia prudencial de las fórmulas repetitivas.
Del patio al escenario: una mirada filosófica del presente
Dipi reflexiona sobre el folklore actual: “Los grandes artistas se han forjado desde la casa, desde el patio, no desde la necesidad de subir a un escenario. Hoy se busca el apoyo económico antes que la transmisión verdadera; parece que está de moda que tres amigos empiezan a tocar un poco y ya arman fechas en cualquier lado. La preparación tiene que venir desde lo más profundo”.
Esa profundidad se traslada a la poética del disco, que incluye diez canciones entre zambas, un bailecito, una guaracha y chacareras simples y dobles. El músico desafía los prejuicios que encasillan los ritmos: “El folklore tiene esa cuestión de miel y sal que es la vida misma. A veces, a través de una chacarera que tiene un ritmo alegre, podés contar cosas muy tristes, como pasa en ‘Déjame que me vaya’. O al revés: el santiagueño hace zambas muy sentidas y profundas que están dedicadas a la amistad entre guitarreros, a lo simple de la vida, y no al amor romántico tradicional”.
El territorio patagónico como refugio y el regreso anunciado
“Creo que el arte nos da identidad antes que nada. Cuando voy a Neuquén y siento que aman nuestra música, veo una identidad argentina que se replica en el norte, en Cuyo o en el litoral. En las grandes ciudades puede estar más mezclado, pero el folklore, el tango, la cumbia y el rock nacional nacen de nuestras necesidades profundas», expresó.
Esa conexión íntima se vio reflejada hace unas seanas en Plottier, en un clima que comenzó con la timidez de la escucha atenta y mutó en un bailongo colectivo. “Lo que sucede con el folklore es que la persona no depende del bolsillo. Ahí somos todos iguales, iguala mucho. Más allá de la investidura o el dinero, empieza a jugar el niño y la niña; terminamos en una comunión”.
La autogestión en estos tiempos no es sencilla: «Se lucha y se vive de esto. Esta manera de empujar me la enseñó mi familia. La semana pasada estaba en Neuquén, hoy en Córdoba, mañana en Buenos Aires… no se para nunca”.
La buena noticia para la región es que Dipi Carabajal anticipó que a mediados de junio regresará a la Patagonia junto a Juan para presentarse en formato de dúo, con fechas confirmadas en Bariloche los días 18 y 19 de junio, y con el proyecto latente de registrar un gran encuentro audiovisual con toda su familia y los amigos de Lealtad testimonial. El camino sigue, andando nomás.
Ficha técnica del nuevo disco de Dipi Carabajal.
- Fecha de lanzamiento: Domingo 1 de junio de 2026 (en plataformas digitales) a las 20.
- Formato de lanzamiento: Salida escalonada (un tema nuevo cada lunes).
- Cantidad de canciones: 10 temas en total.
- Composiciones: Todas las obras pertenecen en letra y música a Dipi Carabajal (cuarto disco de su carrera).
- Géneros musicales: Incluye zambas (tres en total), chacarera simple, chacarera doble, guaracha, bailecito y gato.
- Invitados: Entre 8 y 10 músicos amigos de su vida cotidiana en Rosario.
- El dato destacado: Cuenta con la participación especial de su tío, Cuti Carabajal, e Hugo Reinoso (Los Manseros Santiagueños) en el tema «Mi viejo», una chacarera que saldrá este lunes a las 20 y que Dipi compuso un mes después del fallecimiento de su padre.
- Disponibilidad: Se podrá escuchar en YouTube y Spotify. En YouTube el artista buscará generar un canal de ida y vuelta más directo y cercano con el público.
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