Bolsonaro y Bessent le dieron oxígeno a los activos argentinos: el riesgo país perforó los 600 puntos este lunes

El efecto de la elección en Brasil y el renovado apoyo de Estados Unidos lograron sacar de la tendencia negativa a las acciones y los bonos. Por su parte, el dólar sigue estable.

Foto: Gentileza.

El nuevo escenario político en Brasil y el renovado apoyo del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, oxigenaron a los activos argentinos, que, con estos dos estímulos, pudieron revertir la tendencia declinante.

El inesperado triunfo de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta electoral impulsó al mercado del país vecino y fortaleció al real, clima que se trasladó a la Argentina por ser su principal socio comercial.
El mercado local fue muy golpeado en las últimas semanas, a tal punto que cerró septiembre con una caída de 7%, lo que lo convirtió en la peor opción de inversión.

De allí que la mejora de este inicio de semana haya sido una bocanada de aire fresco para los inversores, quienes, de todas maneras, entienden que puede tratarse de un primer impulso que no está obligado a consolidarse.

Las acciones del panel MERVAL subieron 3,5% este lunes, con fuerte arrastre del sector bancario: Superville subió 5,7%, BBVA 5,4%, Galicia 5,1% y Banco Macro 4,1%. A ellos se acoplaron TGS (5,6%), Loma Negra (5%) y Central Puerto (4,8%), entre las más destacadas.

Una situación similar se observó en los ADR de empresas argentinas que cotizan en Nueva York. De ese conjunto se destacó Mercado Libre (9,8%), compañía de vinculación directa con su filial brasileña. También acompañaron los bancos: Superville mejoró 7,5%, BBVA 7,4%, Galicia 6,4%, Macro 5,9%.

Esta recuperación de los papeles argentinos estuvo apoyada en un avance del BOVESPA (índice de Brasil) superior al 8%, mientras que el real se apreció más de 3%.

Un real más fuerte favorece las exportaciones argentinas hacia el principal socio del Mercosur, ya que es el destino final de casi el 30% de los embarques nacionales al exterior.

En ese panorama, los bonos de la deuda pública también recibieron un impulso favorable. La mayor suba se observó en el AL35, que avanzó 2,6%. En consecuencia, el riesgo país descendió a 599 puntos. En ese segmento aún tiene fuerte injerencia el aumento de la tasa de interés a nivel global que, como contrapartida, erosiona la rentabilidad de los títulos de países emergentes como Argentina.

Pero además de la ola positiva que impuso Brasil, también impactó el renovado respaldo de Scott Bessent, quien aseguró que volvería a ayudar a la Argentina en caso de ser necesario.

Durante las diferentes reuniones que mantuvo con banqueros, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que el swap de monedas con Estados Unidos sigue disponible.

Pero más allá de las buenas intenciones, estas palabras cargadas de optimismo pueden encontrar un obstáculo en las elecciones de medio término en los Estados Unidos, debido a que existen iniciativas planteadas por los demócratas para limitarle a Bessent el poder para intervenir en otros mercados de la manera que lo hizo con la Argentina.

No obstante, la plaza cambiaria sigue en calma. El dólar oficial cerró sin cambios en $ 1.490 para la compra y $ 1.540 para la venta. En tanto, el mayorista lo hizo en $ 1.511 y $ 1.520, para ambas puntas. A su vez, el “blue” se manejó en la zona de $ 1.530 y $ 1.550.

El Banco Central siguió con su proceso de acumulación de reservas y en la rueda de este lunes sumó U$S 14 millones. De esta manera en las tres primeras ruedas de octubre adquirió U$S 142 millones. Las reservas brutas se ubicaron en U$S 48.797 millones, y las netas de libre disponibilidad se ubican en torno a los U$S 7.000 millones.


Qué dijeron desde el BCRA sobre la compra de dólares de ahorristas y la morosidad


En otro orden, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, le restó relevancia a la constante compra de dólares por parte de los particulares, que en promedio asciende a unos U$S 2.000 millones mensuales.

El funcionario destacó que el 75% de ese monto permanece en los bancos, lo cual les permite a las instituciones mejorar su oferta crediticia. Por eso consideró que lejos de ser un proceso “desestabilizador” es “estabilizador”. Con ese objetivo, un mes atrás se habilitó la entrega de préstamos en dólares a empresas, operación que hasta ese momento estaba limitada solo a aquellas que eran generadoras de divisas.

Werning también aseguró que se frenó la suba de la morosidad de las familias, producto de la refinanciación que ofrecieron los bancos.

“Hay mucho foco puesto sobre el 13% de mora en las familias, o el 7,5% promedio general entre familias y empresas. Pero el gran avance que hay que mirar es la cantidad de personas y de firmas que hoy tienen acceso al crédito bancario, una flexibilidad financiera que antes no tenían”, eligió como argumento Werning.


Comentarios