¿Dólar atrasado?: el crecimiento de las exportaciones industriales y de energía desafía el reclamo por el tipo de cambio
Pese a la inflación y el dólar oficial estable, las ventas al exterior de manufacturas y energía crecieron un 25% en marzo. El escenario de superávit comercial permite al Banco Central acumular reservas, aunque persiste la cautela oficial sobre la apertura del cepo ante el factor electoral.
El debate sobre si el valor del dólar en Argentina quedó «atrasado» frente a la inflación parece encontrar una respuesta en los números de la balanza comercial. Con exportaciones industriales creciendo al 25% y el sector energético en alza, los datos de marzo sugieren que el tipo de cambio actual no ha frenado la competitividad de los sectores clave, desafiando la percepción de un dólar «barato» para producir y vender al exterior.
El periodista especializado en Economía, Pablo Wende, en su columna para Río Negro Radio, planteó que es momento de cambiar la mirada sobre esta variable. “Si mirás la balanza comercial, no surge que sea un tipo de cambio insuficiente. Las exportaciones no solo crecen, están muy dinámicas”, explicó el especialista, señalando que hoy no existe un «boom de importaciones» ni una parálisis exportadora que justifique una corrección urgente.
El cepo como amortiguador para las elecciones 2027
Pese a que el superávit de marzo alcanzó los 2.500 millones de dólares y el Banco Central mantiene compras diarias de divisas, el Gobierno prefiere mantener las restricciones cambiarias. La estrategia busca evitar la volatilidad típica de los años previos a las elecciones, donde la demanda de dólares por parte de empresas y familias suele dispararse.
Wende subrayó que el Ejecutivo prefiere la cautela para evitar errores del pasado: “El Gobierno se quiere curar en salud. Si abrís totalmente el cepo y tenés que volver atrás, es ‘game over’. Prefieren mantener un colchón de reservas antes que arriesgar la estabilidad en una apertura total”. Según el analista, este «colchón» es lo que permite planificar el segundo semestre con mayor previsibilidad financiera.
Neuquén y Chubut: el crédito que el país aún no tiene
Un punto central del análisis fue la diferencia de confianza que los inversores internacionales tienen entre el Estado Nacional y las provincias patagónicas. Mientras el riesgo país de la Nación lucha por perforar los 500 puntos, provincias como Chubut y Neuquén mantienen una «mejor llegada» a los mercados externos gracias a sus recursos naturales.
“Mañana coloca Chubut un bono de hasta 650 millones de dólares garantizado con regalías. Es un dato relevante para Neuquén, porque muestra que a las provincias con ingresos genuinos el mundo les cree, mientras que al Gobierno nacional todavía no”, destacó Wende. Este flujo de financiamiento subsoberano funciona como una entrada adicional de dólares que refuerza la estabilidad cambiaria general.
La advertencia sobre el consumo: el principal escollo para Javier Milei
Sin embargo, el optimismo por las cuentas externas choca con la realidad del mercado interno. La transición del modelo económico y el enfriamiento de la economía están impactando con fuerza en el poder adquisitivo, generando una brecha entre la estabilidad de las variables financieras y el humor social en la calle.
“Está todo muy lindo, el dólar tranquilo y las reservas aumentan, pero el consumo está mal. La gente quiere sentir que progresa, no solo que el Banco Central compre dólares”, concluyó el analista. El desafío para los próximos meses será que la baja de la inflación comience a recuperar los ingresos de los sectores que hoy no ven reflejado el superávit en su economía diaria.
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