Moody’s también advirtió por las elecciones 2027 y el impacto de un eventual cambio de rumbo económico
A pesar de mejorar la calificación de la deuda argentina y bajar el riesgo de default, la agencia internacional señaló que la aplicación de políticas intervencionistas erosionaría la confianza de los mercados. Qué ven los analistas sobre la incertidumbre política y las proyecciones para el dólar hacia fin de año.
La agencia de calificación crediticia Moody’s elevó la nota de la deuda soberana de Argentina, sacando al país de la categoría C para ubicarlo en el rango B, en sintonía con los ajustes previos de Standard & Poor’s y Fitch. Sin embargo, más allá de reducir la probabilidad de default y fijar una «perspectiva positiva», la firma incluyó una fuerte advertencia sobre el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
En su habitual columna económica en Río Negro Radio, el periodista especializado Pablo Wende analizó la letra chica del informe internacional: destacó los pilares que motivaron la mejora, pero también el «alerta» financiero sobre la sostenibilidad de las reformas a largo plazo.
El impacto del riesgo país y la advertencia de Moody’s sobre el 2027
La revisión favorable de Moody’s respondió a la consolidación del superávit fiscal, los avances en reformas estructurales como la laboral, y la estrategia de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central (BCRA). No obstante, la agencia remarcó que el principal riesgo para la economía argentina reside en la posibilidad de un viraje político.
«Moody’s pone la nota en perspectiva positiva para revisar favorablemente, pero al mismo tiempo advierte que hay que mirar con atención las elecciones. Señalan que si viniera un gobierno más intervencionista, eso erosionaría la confianza de los inversores, se reduciría el ingreso de divisas y se revertirían las mejoras alcanzadas», explicó Pablo Wende.
A pesar de esa mirada cautelosa sobre las urnas, el ascenso en la nota crediticia tuvo su correlato en los mercados financieros con una notable caída del riesgo país, que operó cerca de romper el piso de los 400 puntos básicos, dejando al Gobierno en una posición más cercana para retornar a los mercados internacionales de crédito.
Proyectan un dólar más «picante» hacia fin de año: hasta dónde puede llegar el tipo de cambio
En paralelo a la calificación soberana, la dinámica cambiaria para la segunda mitad del año muestra un cambio de ritmo. Tras el pico de liquidación de la cosecha gruesa, la capacidad de compra de divisas del Banco Central se desaceleró en las últimas semanas, lo que anticipa una mayor volatilidad para el tipo de cambio libre y financiero.
«En los próximos meses el Central va a comprar menos y es probable que veamos un dólar un poco más picante. Hay una probabilidad grande de que el tipo de cambio tenga un poco más de movimiento y pase de los niveles actuales a un rango de entre $1.650 y $1.750 hacia fin de año», proyectó Pablo Wende sobre el comportamiento del mercado cambiario.
Pese a esta tensión prevista para el segundo semestre, el flujo de divisas se mantiene apuntalado por el desempeño del comercio exterior. En los primeros seis meses del año, Argentina alcanzó un superávit comercial de US$ 14.000 millones, impulsado fuertemente por la balanza energética y las exportaciones de hidrocarburos desde la cuenca de Vaca Muerta, un factor clave que amortigua la demanda de dólares por turismo y compromisos financieros.
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