Se desaceleró el crecimiento económico en enero 2026: el Indec anunció que fue de 1,9% interanual
La cifra fue muy por debajo del 3,3% de diciembre. Se repiten bancos, petroleras, mineras y agro como los de mejor performance.
El Gobierno nacional asegura que la economía “va bien” y que las quejas que se replican en medios de difusión y redes sociales por la falta de actividad y consumo son historias particulares que nada tienen que ver con el estado general del país.
Esta es la principal conclusión con la que trabaja el equipo económico. La justifica ponderando estadísticas en las que les da el mismo valor a la cantidad de litros de nafta que carga una flota de camiones que trabaja para Vaca Muerta, que a la utilizada en un día por un fletero en un barrio cualquiera del país.
“No creo que a tanta gente le vaya peor que antes, si no no hubiésemos arrasado en las elecciones con el 40%. Son historias particulares”, lanzó el secretario de Finanzas, Federico Furiase, para minimizar los reclamos cotidianos, a los que también ya comienzan a adherir muchos economistas afines al modelo.
No obstante ello, y pese a la obstinación oficial de declamar un progreso que no se percibe, todos los días aparece un dato irrefutable que golpea el relato.
Este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el año arrancó con la actividad económica desacelerando con relación a fin de 2025, cuando ya se había frenado.
El informe oficial indicó que la economía mejoró 1,9% en enero en forma interanual y 0,4% frente al mes anterior. Venía de crecer 3,3% interanual y 1,8% intermensual en diciembre de 2025.
El desglose del trabajo volvió a mostrar como ganadores a los bancos, el sector petrolero, la minería y el agro. En cambio, industria, construcción y comercio, los principales dadores de mano de obra, permanecen estancados.
El Gobierno le sigue atribuyendo esta situación al impacto del proceso preelectoral de octubre, cuando se desplomó la demanda de dinero, aumentó el dólar y se disparó la tasa de interés.
Los principales hombres del Gobierno dicen que la expansión se va a generalizar desde abril o mayo de este año cuando se limpie ese efecto. Pronostican un desplome de la inflación que hará crecer el poder adquisitivo de los salarios y mejorará las condiciones crediticias.
Dada su incidencia dentro de la muestra, lo mejor de enero fue el sector agropecuario que creció 25% contra el mismo mes del año pasado. Este salto ya se venía insinuando en los informes sectoriales a partir del muy buen rinde de la cosecha fina.
Luego aparece “minas y canteras” (petróleo y minería) con un alza de 9,6%, producto del empuje incesante de los yacimientos de Vaca Muerta.
Por su parte, el sector financiero experimentó un nuevo crecimiento de 7,7%.
Por cuestiones coyunturales y por bases de comparación muy bajas, resalta la pesca que registró un alza de 50%.
En la vereda opuesta están los perdedores de siempre. La industria retrocedió 2,5% y acumula siete meses consecutivos con resultados negativos. El Gobierno busca eludir su responsabilidad sobre esta situación y sostiene que ahora “cambiaron las reglas de juego” y que los industriales deben “adaptarse a competir bajo el nuevo escenario”.
Por su parte, la construcción tuvo una leve mejora de 0,5% que no la saca del estancamiento tras las caídas de noviembre (2,5%) y diciembre (0,1%).
El complejo de empresas que producen electricidad, gas y agua mostró una retracción de 3%, lo cual también da cuenta de la debilidad de la situación interna.
A su vez, el comercio minorista y mayorista en conjunto retrocedió 3,2% y sumó el tercer mes consecutivo en rojo. Al lote de los sectores en baja se sumó “hoteles y restaurants” con una caída de 2,2%.
Pese a este escenario y desconociendo las marcadas diferencias entre segmentos productivos y su impacto en el empleo y en el bienestar de la sociedad, el presidente, Javier Milei, y el ministro, Luis Caputo, destacaron que: “La economía sigue creciendo”.
Incluso el jefe del Palacio de Hacienda afirmó que está en un “máximo histórico”.
Jugada arriesgada
En otro round de la pulseada con el mercado, Caputo hizo una jugada arriesgada. Licitará mañana un nuevo título en dólares cuyo vencimiento es a octubre de 2028. Su resultado será interpretado como la expectativa del mercado a la reelección de Milei.
La lectura no será menor ya que son varios los analistas que incluyen en sus proyecciones la agridulce sensación de la población sobre la marcha de la economía. En sus papers sugieren que por este clima la reelección del presidente no está asegurada.
Con los mercados internacionales cerrados, Caputo comenzó a buscar financiamiento en dólares en el plano interno. Logró abrir un canal con dos licitaciones por U$S 250 millones cada una (dividida en tramos de U$S 150 y U$S 100 millones) del AO27 que cuya tasa es de 6% mensual y vence en octubre de 2027, o sea dentro del actual mandato.
A la subasta de mañana sumará el AO28 de igual rendimiento y perfil financiero, pero que incluye el riesgo político de que Milei no sea el presidente al momento del pago.
Si bien es posible que exista un principio de acuerdo con bancos locales para asegurar la suscripción y enviar un mensaje al mercado internacional, un resultado por debajo de las expectativas puede complicar la marcha del programa financiero.
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