Competitividad y estabilidad, las claves para que Vaca Muerta aproveche el viento de cola

La crisis energética que disparó el conflicto en Medio Oriente disparó la atención sobre los recursos de Vaca Muerta a escala global. En la Conferencia Anual Arpel 2026 fue el eje de los debates, pero donde se marcaron los dos condicionantes clave.

Vaca Muerta está en el foco de atención mundial, pero debe brindar energía competitiva y de forma estable.

Por primera vez en sus 61 años de actividad la Conferencia Anual de Arpel, la Asociación de Productores Petróleo, Gas y Energías Renovables de América Latina y el Caribe, tuve cita esta semana en Argentina y cayó como anillo al dedo dado que el contexto internacional convulsionado por la crisis de Medio Oriente llevó a que la búsqueda de diversificar los proveedores de energía para garantizar su seguridad sitúe la atención en Latinoamérica, y en especial en Vaca Muerta.

Pero el encuentro no quedó solo felicitaciones, sino que marcó que para que la oportunidad sea una realidad hay dos palabras clave que deben darse: competitividad y estabilidad.

El encuentro desarrollado en el elegante hotel Hilton de Puerto Madero, marcó los contrastes y similitudes que viven los sectores energéticos de los países latinoamericanos. Mientras desde Colombia se planteó que esperan poder imitar el éxito logrado en Vaca Muerta para desarrollar su formación shale, La Luna, desde Perú se recordó que el enorme desarrollo de Camisea que llevó a la exportación de gas natural licuado (GNL) desde hace dos décadas hoy enfrenta la necesidad de sumar nuevos desarrollos que lo alimenten, dejando como enseñanza la frase de «no hay que dormirse en los laureles».

Pero de punta a punta de las charlas, la clave máxima se cifró en la competitividad. Si Argentina, de la mano de Vaca Muerta, busca ser un gran exportador debe competir de igual a igual con el resto del mundo para atraer inversiones y colocar sus productos, y esa igualdad está en ser más eficientes para tener menores costos y mejores precios.

La crisis global por la guerra en Medio Oriente disparó la atención hacia la seguridad energética.

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) fue uno de los puntos que más se mencionó en los debates que se extendieron por cuatro días. Y mientras empresas de países como Colombia y Perú, marcaron que les gustaría contar con un plan similar, desde el vecino Brasil detallaron que en realidad el plan iguala las condiciones de inversión que desde hace años ya rigen en esas latitudes.

Pero además de un precio atractivo, el  el célebre analista geopolítico, Premio Pulitzer y fundador de CERAWeek, Daniel Yergin, marcó que además del precio, la provisión de energía debe ser estable y previsible, un punto en el que el historial gasífero argentino flaquea, y no por una, sino por dos interrupciones de las exportaciones a Chile.

Yergin remarcó que para que Argentina pueda dar un salto de escala y consolidarse como una potencia exportadora mundial frente a competidores agresivos como Brasil o Guyana, el país debe blindar la estabilidad regulatoria, la previsibilidad fiscal y garantizar la libre repatriación de ganancias. «Los inversores esperan que esta vez sea diferente para la Argentina», señaló.


Integración regional y más gas para los argentinos


Pero no solo se habló sobre las exportaciones vía marítimas, de petróleo y gas como GNL, sino también de la integración regional con los países vecinos y, antes de eso, en mejorar el propio abastecimiento del mercado argentino.

En este punto, el CEO de Transportadora Gas del Sur (TGS), Oscar Sardi, detalló cómo es la primera iniciativa privada de Argentina para ampliar el Gasoducto Perito Moreno y sumar otros 14 millones de metros cúbicos al sistema que conecta con el corazón de la demanda nacional como es el Gran Buenos Aires.

«La obra se viene desarrollando sin ningún tipo de problema y aspiramos a tenerla terminada antes del invierno que viene. Y esta obra viene a reemplazar fundamentalmente importación tanto de gas natural licuado como de combustibles líquidos, con lo que genera un ahorro en la balanza comercial del orden de los 700 millones de dólares anuales, a valores normales, no a los valores que hoy tienen los combustibles en el mundo», marcó.

Por su parte, el CEO de Transportadora Gas del Norte, Horacio Pizarro, explicó que esperan tomar la decisión final de inversión (FID por su sigla en inglés) de una obra clave para el mercado argentino, un nuevo gasoducto desde el corazón de Vaca Muerta hasta Córdoba que, junto a otros trabajos, permitirá llevar más gas a todo el norte argentino.

«Estamos en una etapa preliminar, empezando a pergeniar este proyecto que se llama Tratayén-La Carlota, son 570 kilómetros y nuestra idea es llevar en una primera etapa 15 millones de metros cúbicos día a ese punto de La Carlota . Y aparte, tenemos que continuar la reversión del Gasoducto Norte para poder fluir el gas de sur a norte y no como estaba originalmente planificado», indicó.

«Este es un proyecto que esperamos tomar la decisión de inversión antes del fin de año, porque vemos que hay mucho interés del mercado local y del mercado regional», marcó Pizarro, ya que vía Bolivia se puede llegar así a Brasil, potenciando de esta forma la integración regional.

Mientras que desde Brasil fueron las mismas autoridades de Petrobras las que plantearon el interés por el gas argentino, no solo vía gasoductos, sino también por el futuro GNL que partirá de las costas rionegrinas.


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