TGS anunció que su planta de líquidos en Vaca Muerta «ya tiene contratado el 93% de su capacidad»
El proyecto de TGS para recuperar líquidos del gas natural demandará una inversión de más de US$3.000 millones y prevé una capacidad de producción de unas 3 millones de toneladas anuales. Oscar Sardi confirmó que ya fueron emitidas las órdenes de compra de los equipos críticos y detalló las cinco etapas de la obra.
La empresa Transportadora de Gas del Sur (TGS) avanza con la ejecución de su proyecto para recuperar líquidos del gas natural de Vaca Muerta, una iniciativa que contempla una inversión de más de US$3.000 millones y cuya puesta en operación está prevista para 2030. El proyecto apunta a aprovechar componentes del denominado gas rico, como propano, butano y gasolina, para destinarlos a mercados con mayor valor.
En el marco del AmCham Energy Forum 2026, que este año se desarrolla bajo la consigna “La energía en clave federal”, el vicepresidente ejecutivo y CEO de TGS, Oscar Sardi, brindó detalles sobre el estado de la iniciativa durante el panel “Cuencas productivas: tecnología, proveedores e infraestructura de evacuación”.
Según explicó, el proyecto ya tiene “contratado prácticamente el 93% de su capacidad”, mientras que el 7% restante se encuentra en proceso de cierre con otros productores de Vaca Muerta. La empresa había comunicado previamente que el directorio aprobó acuerdos que permitían cubrir más del 80% de la capacidad, y que mantenía negociaciones avanzadas para completar el volumen disponible.
“Ya con esto el proyecto está lanzado”, señaló Sardi. En ese sentido, confirmó que TGS ya emitió todas las órdenes de compra de los equipos críticos, por lo que los fabricantes comenzaron con la producción de componentes como turbinas y módulos.
Un proyecto en cinco segmentos
Sardi explicó que la obra puede dividirse en cinco segmentos. El primero contempla la construcción de unos 100 kilómetros de gasoductos paralelos al sistema existente, cerca de los productores de Vaca Muerta. La infraestructura permitirá separar el gas seco del gas húmedo y, al mismo tiempo, funcionará como respaldo ante eventuales inconvenientes en alguno de los dos gasoductos.
El segundo segmento corresponde a la planta de procesamiento, que se construirá sobre instalaciones que TGS ya posee. Actualmente, la compañía cuenta con una planta de acondicionamiento de 28 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales 14 millones corresponden a dos módulos que fueron instalados pensando en la ampliación.
Esos dos módulos serán reconvertidos de acondicionamiento a procesamiento y se incorporarán otros dos, con lo que la capacidad total de la planta llegará a 43 millones de metros cúbicos diarios.
La transformación permitirá que el productor pueda comercializar por separado el gas natural y los líquidos que actualmente permanecen contenidos en el denominado gas rico. De acuerdo con Sardi, esto ampliará las alternativas de comercialización del gas natural, que podrá ser destinado a distintas redes y mercados, mientras que los líquidos seguirán otro circuito.
El tercer segmento será el poliducto, que transportará la mezcla de hidrocarburos desde Tratayén hasta Bahía Blanca. Allí estará el cuarto segmento, una planta de procesamiento que permitirá fraccionar la mezcla y separar cada uno de los productos recuperados.
Finalmente, el quinto segmento estará compuesto por la planta de almacenamiento, desde donde se realizará la exportación de los líquidos.
Más puestos de trabajo directos e indirectos
Según explicó Sardi, el proyecto demandará entre 45 y 46 meses de ejecución. Durante su desarrollo, se estima que generará alrededor de 4.000 puestos de trabajo directos y más de 16.000 indirectos.
La iniciativa también proyecta una producción cercana a 3 millones de toneladas anuales y, de acuerdo con las estimaciones mencionadas por el ejecutivo, permitirá generar para el país ingresos y divisas por más de US$1.200 millones.
El objetivo central es agregar valor a los hidrocarburos producidos en Vaca Muerta mediante la separación y comercialización de los componentes líquidos del gas natural, en lugar de destinarlos conjuntamente al mercado de gas.
Al ser consultado por el operador del panel, Sardi se refirió a otro de los proyectos de infraestructura que lleva adelante TGS: la ampliación del sistema del gasoducto Perito Moreno, una iniciativa privada impulsada por la compañía.
El proyecto tiene actualmente un 30% de avance y contempla trabajos sobre unos 1.000 kilómetros de longitud. «El objetivo es que la obra esté terminada para el 1 de mayo de 2027, de cara al próximo invierno», aseguró.
Sardi planteó que la ampliación permitirá reemplazar parte del gas importado por producción nacional. Según sus estimaciones, esto podría representar para el país un beneficio en términos de ingreso de divisas de alrededor de US$700 millones, al sustituir también líquidos importados.
Entre ambos proyectos, TGS prevé inversiones por más de US$3.800 millones, que la compañía vincula con el desarrollo de infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta y mejorar la seguridad del abastecimiento energético del país.
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