Muerte en la chanchería de Neuquén: “Lo desnudaron, ataron, encañonaron con una escopeta en la boca y tiraron a los chanchos”

La fiscal Guadalupe Inaudi brindó detalles estremecedores del presunto crimen en una chacra de Senillosa. Tres hombres quedaron imputados por homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. Los pormenores de la audiencia.

Por Rodrigo Ramirez Aburto

Como parte de la investigación de uno de los casos de mayor impacto en el Alto Valle de Neuquén en los últimos años, la Fiscal de Homicidios Guadalupe Inaudi, junto a la asistente letrada Agustina Jarry, expuso los aberrantes detalles del crimen de Mario Andrés Forquera durante una audiencia que se extendió por tres horas en la sala 15 de los tribunales locales. La cita judicial concluyó con las imputaciones de Ricardo Cuevas, Diego Zalazar y Daniel “Samuel” Di Lena por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y ensañamiento.

Cuevas junto a su defensora la dra: Cornejo. Foto: Emiliano Ortiz.

Discusión, tortura y abandono en la chacra


De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el hecho se inició en una propiedad rural perteneciente a la familia de Ricardo Cuevas, donde la víctima compartía bebidas alcohólicas y otras sustancias junto a los tres imputados y a un quinto hombre que presenció el ataque y que posteriormente se convirtió en el testigo clave de la causa.

En ese contexto, se desencadenó un reclamo por un taladro y un lechón que Forquera le habría sustraído previamente a Cuevas. Lo que comenzó como un altercado verbal derivó rápidamente en una violenta paliza y torturas sistemáticas por parte de los tres acusados.

“Lo desnudaron, ataron, encañonaron con una escopeta en la boca y tiraron a los chanchos”, sostuvo enérgicamente la fiscal Inaudi ante el juez para graficar la gravedad del ataque.

Di Lena ingresando a la sala 15. Foto: Emiliano Oriz

Inaudi agregó que la víctima recibió múltiples puñaladas con armas blancas antes de ser arrojada a uno de los chiqueros, “sabiendo que este tipo de animales tienen la cualidad de ingerir otros seres vivos”.

Los investigadores presumen que la víctima no falleció de inmediato en el corral, ya que su cadáver fue hallado posteriormente a más de 300 metros del sector de criaderos, lo que indica que Forquera logró arrastrarse gravemente herido hasta agonizar y morir.

Un mes de intensa búsqueda y hallazgo del cuerpo


La trama comenzó a investigarse el 4 de julio, cuando la expareja de Forquera denunció su desaparición al percatarse de que el hombre había ido a Senillosa y no había regresado ni mantenido contacto, incluso habiendo transcurrido el cumpleaños de su hijo y el suyo propio.

Las cámaras de seguridad registraron el trayecto de Forquera tomando un colectivo desde Neuquén capital hacia Plottier y posteriormente un minibus que lo dejó en la calle Formosa, vía de acceso a la chacra de la familia Cuevas.

La fiscal Guadalupe Inaudi y la asistente letrada Agistina Jarry durante la imputación.

El allanamiento inicial en el predio de 14 hectáreas fue el 11 de julio. Allí se secuestró una escopeta de doble cañón, un teléfono celular y una camioneta con pedido de captura por robo. Cuevas declaró en un principio que la víctima «estuvo y se fue», desvinculándose del caso.

El 15 y 16 de julio, con la colaboración de la policía montada, perros adiestrados y personal de Criminalística, se hallaron manchas de sangre en las chapas de uno de los corrales y se secuestró una campera verde. Los análisis genéticos cotejados con el hermano de la víctima confirmaron que pertenecían a Forquera.

El 3 de agosto se concretó el hallazgo del cuerpo. Luego de que las lluvias cesaran y el suelo drenara, los efectivos divisaron la presencia de aves carroñeras. Cerca de la casa principal encontraron el cadaver de Forquera en avanzado estado de descomposición e incompleto por la acción de la fauna silvestre.

Imputación y resolución judicial


Durante la audiencia, la fiscalía solicitó la imputación de Ricardo Cuevas (defendido por la Dra. Cornejo), Diego Zalazar (representado por la Dra. Singoni) y Daniel “Samuel” Di Lena (asistido por el defensor público Santamarina) como coautores del delito de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento.

Según Inaudi, el homicidio se habría consumado entre el 5 y el 8 de julio, período tras el cual los acusados realizaron maniobras para desviar la investigación.

Zalazar, otro de los imputados por la muerte de Forquera. Foto: Emiliano Ortiz.

Las defensas se opusieron a los cargos alegando la invalidez del testimonio del testigo presencial —sosteniendo que en un principio fue tratado como sospechoso— y argumentando que la autopsia no pudo determinar la causa precisa de muerte debido al estado del cuerpo.

Sin embargo, el juez de Garantías Luciano Hermosilla rechazó todos los planteos defensivos, remarcando que en esta etapa procesal prevalece el contexto indiciario y la existencia de elementos concretos para investigar. Además acreditó la alevosía y el ensañamiento, al tratarse de un presunto hecho en el que participaron varias personas, la víctima estaba indefensa y atada.

Finalmente, el magistrado formuló los cargos, fijó un plazo de investigación de 4 meses y dispuso la prisión preventiva de los tres acusados por el término de 4 meses, junto a una orden de prohibición de contacto con los testigos del caso

La audiencia estuvo presidida por el juez Hermosilla en la Ciudad Judicial de Neuquén.


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