Con oposición de Hezbollah, Líbano e Israel tendrán en Estados Unidos sus primeras conversaciones directas en décadas
El movimiento libanés proiraní frenó las expectativas de un posible acuerdo de paz. El Gobierno de Donald Trump presiona para que prospere el diálogo.
Israel afirma que busca la paz con Líbano antes de las primeras conversaciones directas en décadas entre ambos vecinos, previstas este martes en Washington, pero la oposición de Hezbollah deja pocas perspectivas de lograr un acuerdo que ponga fin a los combates.
Estados Unidos, mediador en la reunión, presiona para frenar el conflicto entre Israel y el movimiento islamista por temor a que este pueda obstaculizar las negociaciones con Irán, sin avances por el momento tras el fracaso del encuentro en Pakistán el fin de semana y con tensiones en la zona del estrecho de Ormuz.
Más de 2000 muertos en el Líbano
Líbano se vio arrastrado a la guerra -iniciada el 28 de febrero con los ataques israeloestadounidenses contra Irán- el 2 de marzo, cuando el movimiento libanés proiraní Hezbolá abrió un frente contra Israel.
Según las autoridades libanesas, los ataques israelíes han matado a más de 2.000 personas y dejado al menos un millón de desplazados.
La reunión de Washington -la primera de este tipo desde 1993– contará con la participación del secretario de Estado Marco Rubio como mediador y de los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos.
Sin embargo, las expectativas de que se produzcan avances significativos son escasas, ya que el líder de Hezbolá, Naim Qasem, pidió que se cancelaran y las calificó de «una sumisión y una capitulación».
El gobierno israelí descartó discutir cualquier alto el fuego con el movimiento proiraní, a quien exige su desarme. «Queremos llegar a la paz y a la normalización con el Estado libanés (…) No hay disputas importantes entre Israel y Líbano. El problema es Hezbolá», afirmó el canciller Gideon Saar desde Jerusalén, antes de la reunión.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha dicho que espera que se pueda alcanzar un acuerdo de tregua y que se inicien negociaciones en toda regla entre los dos países, que técnicamente llevan décadas en guerra.
Guerra en Medio Oriente: bloqueos en Irán y cruces por Ormuz
Con la atención centrada en la reunión Israel-Líbano, Trump intentó presionar a Irán con un bloqueo naval y amenazó con hundir cualquier embarcación que intentara salir o atracar del estrecho de Ormuz.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha restringido severamente el paso por este estrecho, por donde en condiciones normales transita alrededor del 20% del petróleo y el gas mundial. El mando militar iraní tildó el bloqueo de acto de piratería y advirtió de que, si la seguridad de sus puertos «se ve amenazada, ningún puerto del Golfo y del mar Arábigo estará a salvo».
Según los analistas, Trump intenta privar a Irán de fondos, pero también empujar a Pekín, el mayor comprador de petróleo iraní, a que ejerza presión sobre Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz.
Pero, por ahora, China calificó el bloqueo de los puertos iraníes de «peligroso e irresponsable».
La presidencia francesa indicó que Francia y Reino Unido organizarán el viernes una videoconferencia entre «países no beligerantes dispuestos a contribuir» a «una misión defensiva» en Ormuz para restablecer la libertad de navegación. Pese a este repunte de las tensiones, el frágil alto el fuego de dos semanas acordado el miércoles pasado se mantiene vigente.
Trump dijo en la Casa Blanca que representantes iraníes habían estado en contacto para llegar a un acuerdo, luego de las conversaciones fallidas en Islamabad. «Hemos recibido una llamada de la otra parte. Les gustaría llegar a un acuerdo. Con mucha urgencia», dijo fuera del Despacho Oval.
Dos fuentes pakistaníes de alto rango afirmaron el martes a la AFP que Islamabad está trabajando para reunir a Irán y Estados Unidos en una segunda ronda de conversaciones
Trump insiste en que cualquier acuerdo debe incluir la prohibición de que Irán pueda obtener armas nucleares en el futuro. Varios medios afirmaron el lunes que Estados Unidos habría solicitado una suspensión de 20 años del programa de enriquecimiento de uranio de Irán.
Por su parte, Irán propuso suspender su actividad nuclear durante cinco años, lo que los funcionarios estadounidenses rechazaron, informó The New York Times.
Los esfuerzos diplomáticos también se intensificaron en otros lugares, con la llegada del canciller ruso, Serguéi Lavrov, a Pekín el martes, horas después de que la agencia estatal de noticias iraní informara de que había hablado con su homólogo iraní, Abás Araqchi.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, estimó tras una reunión con el presidente Xi Jinping que China puede jugar un papel «importante» para «encontrar vías diplomáticas que cesen con esta guerra».
AFP
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