La ébola en el Congo está en su etapa inicial y estiman seis meses para contenerlo

Así lo declaró el ministro de Salud, Roger Kamba. Hay alrededor de 1000 personas con síntomas compatibles con la enfermedad.

Por Redacción

Alerta por casos de ébola en el Congo. Foto: AP.

 República Democrática del Congo (RDC) aún se encuentra en las primeras etapas de su último brote de ébola y podría necesitar hasta seis meses para contenerlo, declaró el ministro de Salud, Roger Kamba. 

El número de personas con síntomas compatibles con la enfermedad aumentó a alrededor de 1.000, mientras que 101 casos han sido confirmados por laboratorio, afirmó Kamba en una rueda de prensa el martes por la noche, 11 días después de que se declarara el brote.

Los puntos con brotes de Ébola


Además, cifró las muertes probables en unas 220, con alrededor de 17 muertes confirmadas por pruebas. Y amplió que se estaba monitoreando a unos 3.600 contactos ya que las cifras siguen siendo provisionales.

El ministro añadió que el Gobierno optó por comunicar el recuento más amplio posible de casos sospechosos mientras continúan las investigaciones y la confirmación de laboratorio. “Aún estamos al comienzo de una epidemia”, expresó Kamba.

El brote afectó hasta ahora a tres provincias: Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. No se confirmaron casos fuera de las tres provincias orientales, a pesar de las alertas provenientes de otras partes del país, incluida la capital, Kinshasa, afirmó.

Ébola: epicentro en Ituri, ciudad minera


Ituri, la ciudad minera de Mongbwalu sigue siendo el epicentro, añadió el ministro. El brote, declarado el 15 de mayo, el decimoséptimo en el país desde 1976, es causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, una forma menos común de la enfermedad que dificultó su detección temprana.

Kamba explicó que la cepa Bundibugyo es menos visible en su fase inicial que la cepa Zaire, que causó muchos de los brotes de Ébola anteriores en la República Democrática del Congo.

¿Quién es el paciente cero del ébola ?


El ministro afirmó que aún no se identificó al “paciente cero” y agregó que las autoridades se basan en la vigilancia, las pruebas, el aislamiento, el rastreo de contactos, la participación comunitaria y los entierros seguros para contener la transmisión. El plan de respuesta de la RDC se está preparando para un período de cuatro a seis meses, dada la magnitud del brote, concluyó Kamba.

“Considerando que se trata de una epidemia grave, podríamos necesitar seis meses para acabar con ella”, puntualizó.Más allá de la logística médica, la resistencia comunitaria y la inseguridad constituyen importantes obstáculos.

Kamba mencionó los ataques a las instalaciones de tratamiento del ébola en Rwampara y Mongbwalu, y afirmó que algunos residentes creían tener derecho a recuperar los cuerpos y enterrarlos según las costumbres locales. Advirtió que tocar a los pacientes o los cadáveres podría propagar el virus y señaló que la desinformación, incluyendo las afirmaciones de que la enfermedad era “mística” o inventada, había obstaculizado la respuesta.

La comunicación de riesgos, apuntó, debe basarse más en los líderes locales, las figuras religiosas, los trabajadores de salud comunitarios y las voces locales de confianza, en lugar de en los funcionarios que llegan de Kinshasa. El gobierno planeaba reclutar a 60.000 trabajadores de salud comunitarios en todo el país a partir de julio para fortalecer la vigilancia epidemiológica y la educación sanitaria, declaró el ministro.

Un problema político


El acceso a las zonas controladas por los rebeldes se convirtió en otra gran preocupación. Al ser preguntado sobre la respuesta en Goma y Bukavu, dos ciudades importantes con casos confirmados que se encuentran bajo el control del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), Kamba afirmó que el problema no era solo técnico, sino también político y logístico. El sábado, el gobierno de la República Democrática del Congo suspendió los vuelos civiles de pasajeros con origen y destino en Bunia, capital de la provincia de Ituri y epicentro del brote, aunque mantuvo operativos los vuelos humanitarios.

Kamba declaró que la suspensión temporal de los vuelos civiles en el aeropuerto de Bunia no debía interpretarse como un cierre de fronteras. En otro orden de cosas, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) declaró el lunes que los servicios aéreos internacionales siguen siendo seguros en medio del brote, pero instó a los gobiernos, las aerolíneas, los aeropuertos y las autoridades sanitarias a seguir estrictamente las directrices de la OMS.

La OACI indicó que el ébola no se transmite por contacto casual ni por vía aérea, sino por contacto directo con la sangre o los fluidos corporales de una persona infectada, aclaró la agencia Xinhua.

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