Un amigo de Barrelier habló sobre el crimen de Agostina: drogas, antecedentes y la cronología del fin de semana

El hombre brindó su testimonio ante un canal de televisión, denunció presiones de la Policía de Córdoba y aseguró tener pruebas de su inocencia. "Lo único que hice es ingresar a la casa el día domingo sin saber lo que estaba sucediendo", apuntó.

Por Redacción

Foto: Gentileza.

Un amigo de Claudio Barrelier rompió el silencio en torno al femicidio de la adolescente Agostina Vega. El hombre, que mantenía un vínculo de amistad tanto con el principal acusado como con la madre de la víctima, brindó una extensa entrevista para detallar los últimos movimientos de los involucrados.

En su testimonio con A24, defendió su propia inocencia, aportó una secuencia temporal sobre los hechos y relató graves amenazas sufridas por parte de las fuerzas de seguridad.


Qué dijo el amigo de Barrelier sobre el femicidio de Agostina


El amigo de Claudio Barrelier relató que el sábado previo a la desaparición se encontraron en la «cancha donde juega al fútbol Barrelier». A ese lugar también asistieron los hijos de la madre de la menor, Melisa Herrera.

«Melisa me comentó que la nena se había ido y estaba esperando que volviera. Más tarde me vuelve a llamar con desesperación, yo cerré el negocio y salimos a buscar a Agostina», relató.

El testigo aclaró que desde hacía 20 días vivía temporalmente en la vivienda del acusado en el barrio Cofico a cambio de aportar alimentos. Respecto a los horarios, precisó que «el día sábado la última comunicación fue a la 1 de la mañana», momento en que el sospechoso «le dijo que estaba recostado en la casa».

El hombre detalló su regreso al domicilio al día siguiente: «Yo vuelvo a la casa desde las 11 de la mañana hasta las 3 de la tarde, que vuelvo a la casa de la mamá de Agostina».

Al retornar a la propiedad, notó un detalle extraño en la habitación: «Había un acolchado blanco ahí que yo no tenía en el momento que me retiré de la casa el sábado a la mañana». Ante la consulta por ese objeto, le respondieron que se la colocaron «diciendo que era por si tenía frío».

El entrevistado precisó que la propiedad estaba habitada por varias personas, ya que «vivía la mujer de Claudio, su hija, Claudio y una pareja de amigos que vivía en la planta alta».

Sin embargo, aclaró que nadie ingresaba a la habitación del acusado y que este solía «poner música» en el living, lo cual dificultaba escuchar los ruidos que provenían de otros sectores. Asimismo, el entrevistado comentó que existía un baño en la cocina y otro adicional en otra parte de la vivienda, espacios donde los investigadores presumen que se produjo el desmembramiento del cuerpo.

El rumbo de la investigación cambió por la «declaración del remisero», momento en el cual él comenzó a dudar. «En un primer momento, negó que la había visto. Sí dijo que Agostina lo había llamado pidiéndole que le pagase un Uber y que la llevase a juntarse con el novio. Y dijo que le dijo que no, porque él no tenía movilidad», manifestó.

Del mismo modo habló sobre la reacción de la madre de Agostina: «Ella sospecha de Barrelier en el momento que se entera por el remisero, que le da la descripción de la persona que había pagado el remís. Ella lo asocia automáticamente y me dice ‘Es Claudio, es Claudio‘».

Ahí, relató que Melisa lo llamó y le recriminó «por qué no le dijo que la había visto». Durante esa llamada, el imputado introdujo una versión sobre un vehículo, a lo que Herrera le reprochó: «¿Por qué la dejaste subir al auto rojo?».

El testigo relató además un extraño contacto horas antes de presentarse ante la Justicia: «Después de la desaparición, él me llama el día que iba a declarar. Yo le digo que estaba con un amigo y me preguntaba dónde andaba, dónde estaba. Lo noté que hacía hincapié en saber cuál era mi ubicación en ese momento«.

Según precisó en la entrevista, «nos enteramos después» que el imputado «había estado con Agostina». Frente a las revelaciones del aberrante caso, el hombre sentenció: «Estaba conviviendo con un monstruo y nunca me imaginé pudiera llegar a una monstruosidad como la que hizo».

Frente a las acusaciones judiciales, el testigo se defendió: «Yo no hice nada, lo único que hice es ingresar a la casa el día domingo sin saber lo que estaba sucediendo». Para respaldar su inocencia, indicó que tiene cámaras del negocio que filman las 24 «donde ahí ven el horario de apertura del negocio y del cierre».

Además, denunció fuertes presiones por parte de la Policía: «Me dijeron que yo era el cómplice de Claudio, que iba a estar con una condena de más de 20 años de por vida, que les dijera lo que sabía».

A esto, la notera Belén Bianchi informó que el hombre también manifestó agresiones físicas e intimidaciones relacionadas con su hija por parte de los uniformados.

Por último, dijo que recibió información a través de su abogado de que el caso podría sumar «13 detenciones» en las próximas horas.


Drogas, antecedentes y el perfil de Barrelier


El testimonio del hombre confirmó que en el domicilio del barrio Cofico se consumían drogas, específicamente «cocaína», una práctica que ocurría de manera habitual «los fines de semana».

Pese a esto, sobre la actitud del sospechoso en el predio deportivo, aseguró: «Yo lo vi normal, lo vi bien, no lo vi fuera de foco. Después interactuó con gente en un cumpleaños, hablaba por teléfono». A su vez, el entrevistado aseguró que la madre de la víctima también consumía estupefacientes junto al acusado, aunque dijo desconocer si la adolescente lo sabía.

Por otra parte, se refirió a un ataque denunciado el año pasado por la privación ilegítima de la libertad de una mujer en esa misma casa. Sobre ese antecedente, respondió que Barrelier le dio «con otra versión» de los hechos.

Según declaró el imputado del caso Agostina, «le quisieron hacer una cama y no les salió» y remarcó: «Me dijo que por eso estoy en libertad porque no me encontraron pruebas». El acusado justificó esa supuesta falsa denuncia argumentando que era un «puntero político» y que pertenecía a las 62 organizaciones peronistas.

En relación con los vínculos personales, el amigo definió las múltiples relaciones del acusado: «Yo lo que sé que Melisa y Soledad eran unas amigas con derecho. Marianela es su mujer». En este sentido, añadió: «De las relaciones que les conocí a Claudio. Ninguna persona que he conocido, han sido menores de edad».

Según aclaró, «nunca» vio a la adolescente en la casa de Barrelier, aunque admitió: «Si sé que él sí iba a la casa de Melisa y ahí sí ha estado con los chicos». Tampoco presenció una cercanía inusual, ya que «nunca» los vio «teniendo una relación muy cercana ni conversando», pero reconoció que le llamó la «atención» que Agostina le pidiera el número de teléfono a Barrelier en la cancha de fútbol.

Luego de la detención, el testigo solo se comunicó con Marianela -dueña de la casa- para «preguntarle cómo estaba» debido a la «buena relación» que mantenían.


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