El Gobierno minimizó la exlusión de la carne argentina del cupo importador de Trump en Estados Unidos
El canciller Pablo Quirno con el representante comercial adjunto de Estados Unidos, Jeffrey Goettman, destacó el incremento de las exportaciones hacia el país norteamericano y concluyó: "Menos relato y más resultados". Mientras tanto, ganaderos de Texas se enfrentan al líder republicano por las importaciones de carne argentina.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de habilitar un cupo extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna libre de aranceles generó diversas reacciones a nivel local e internacional La medida, diseñada para mitigar el impacto en los precios frente a la peor crisis del stock ganadero norteamericano en 75 años, marginó a la Argentina de la cuota y volcó los beneficios hacia competidores regionales directos como Brasil y Paraguay. Esta exclusión del esquema arancelario de emergencia se dio en simultáneo con un polémico retiro de mercadería argentina en los estados de Texas y Florida, un episodio administrativo que enardeció a los productores locales y los llevó a exigirle a la Casa Blanca que frene el ingreso de cortes extranjeros.
Lejos de confrontar por haber quedado fuera del nuevo beneficio, el Gobierno nacional optó por exhibir los contundentes números verdes de la balanza bilateral y relativizar el impacto.
La reacción de Quirno: superávit y «menos relato»
A través de sus redes sociales, el canciller argentino, Pablo Quirno, brindó detalles sobre el panorama comercial tras su reunión con el representante comercial adjunto de Estados Unidos, Jeffrey Goettman. En su mensaje, el funcionario destacó: «Estados Unidos es nuestro principal socio estratégico y el primer inversor extranjero en la Argentina, con más de USD 35.300 millones en IED».
Además, subrayó la evolución positiva del intercambio al detallar que «nuestra relación comercial también sigue creciendo. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones argentinas a EE.UU. alcanzaron casi US$ 6.000 millones, un 38% más que en el mismo período de 2025″.
Quirno puntualizó que este crecimiento «se explica principalmente por mayores exportaciones de carnes, metales, combustibles y energía», y valoró la estrategia oficial: «Estos resultados muestran para qué sirve una política exterior orientada a abrir mercados».
En esa línea, recordó el peso del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI) firmado en febrero: «Fue en el marco de esa negociación que conseguimos ampliar de 20.000 a 100.000 toneladas el acceso preferencial de la carne argentina al mercado estadounidense«.
Finalmente, sentenció: «Menos relato y más resultados: este año nuestro superávit comercial bilateral alcanzó USD 2.000 millones, casi nueve veces el registrado en enero-julio de 2025. Más mercados para nuestros productos. Más exportaciones. Más inversión. Más crecimiento para la Argentina».
La postura de la Cancillería encuentra respaldo en las cifras oficiales del sector exportador. Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), precisó el impacto del alza en la facturación global de la carne bovina: “Los volúmenes exportados son un 6,7% superiores; mientras que el valor obtenido ha sido un 41,8% superior”.
Asimismo, el consultor ganadero Víctor Tonelli relativizó el hecho de haber quedado marginados del nuevo anuncio de Washington: “A Brasil le sirve, a Paraguay le sirve, a nosotros no estar no nos va a afectar en nada. Tenemos cuota todavía”.
El enojo de los ganaderos de Texas con Trump
El clima de tensión en el país norteamericano tuvo como detonante el retiro de casi 13,4 toneladas de carne vacuna argentina del mercado de Texas y Florida, ordenado a principios de agosto por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Se trató de cortes que llegaron a los distribuidores minoristas sin pasar por la reinspección obligatoria en la frontera.
Aunque el Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos (FSIS) clasificó la falla como un caso de Clase I —la categoría de mayor riesgo para la salud—, la empresa importadora Corte Argentino USA LLC aclaró que “el retiro no fue iniciado por la detección de contaminación, bacterias o problemas de calidad en la carne”.
En sintonía, la Cancillería y la Secretaría de Agricultura argentina emitieron un comunicado respaldando esa postura, donde precisaron que se trató exclusivamente de “un incumplimiento administrativo por parte del importador”.
Sin embargo, el experto en inocuidad alimentaria, Darin Detwiler, rechazó fuertemente esta justificación técnica: “No es un problema de papeleo; alguien tomó la decisión de que este producto no debía reinspectarse en la frontera”.
A la vez, vinculó el severo accionar de las agencias de control con la inminente medida presidencial que autorizaría mayores ingresos: “Aquí es donde esto se vuelve político: 24 o 48 horas antes de que la administración apruebe más carne extranjera, hay un retiro masivo de 30.000 libras de carne por falta de inspección”. Sin embargo, Argentina no estuvo incluido en el posterior anuncio.
Según precisó Infobae, cuando Trump oficializó la medida de un nuevo cupo importador finalmente terminó de desatar la ira de las cámaras productoras locales. Diversas entidades sectoriales, encabezadas por la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne Vacuna (NCBA), enviaron una dura misiva a la Casa Blanca advirtiendo que “este anuncio ya ha llevado los mercados ganaderos bruscamente a la baja, en detrimento de agricultores y ganaderos”.
Por su parte, el comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, se sumó al rechazo rotundo de la iniciativa oficial: “La manera correcta de bajar los precios es reconstruir los rodeos y la capacidad de procesamiento aquí, en casa”.
El diseño de la megacuota de Trump sin la carne argentina
La apertura de emergencia firmada por Trump, vigente desde el 1° de septiembre, busca compensar la caída proyectada del 4% en la producción local por el impacto de sequías, incendios y restricciones sanitarias. El plan estipula el ingreso de tres tandas mensuales de 100.000 toneladas de cortes magros, exigiendo un descuento obligatorio del 25% en los valores para asegurar que la rebaja llegue a las góndolas.
No obstante, la normativa dictaminó que Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido «no son elegibles» para participar de este volumen adicional.
La justificación técnica radica en que el nuevo contingente corresponde exclusivamente a la categoría de «otros países o áreas», reservada para proveedores sin acuerdos bilaterales previos, lo que dejó el camino libre para Brasil y Paraguay.
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