El Gobierno no logra destrabar la reforma electoral y se estancan las negociaciones con sus aliados

El debate sobre la eliminación o suspensión de las PASO en el Senado quedó paralizado. El principal obstáculo para el oficialismo reside en los gobernadores, quienes perdieron la confianza en la promesa del Gobierno de no presentar listas competidoras en sus distritos.

Por Redacción

Los focos están puestos en la Cámara de Diputados por lo que pueda suceder con el DNU 70 de Javier Milei que la oposición busca voltear, pero el Gobierno también está atento a lo que pasa en los pasillos del Senado donde hay un tema de gran interés que ya poco se menciona: la reforma electoral.

Reforma electoral y un debate paralizado


El debate en el Congreso por eliminar o suspender las PASO se paralizó y la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, optó por dejar en manos de la Casa Rosada las chances de avanzar con el tema. Desde el entorno de la exministra de Seguridad, advirtieron: «Santilli estuvo en Francia con los gobernadores, es quien se junta con ellos, que son los que les tienen que dar las órdenes a los senadores. Que él se encargue de juntar los votos y, en todo caso, Patricia se encarga de los ‘sueltos’ —los senadores que no son del peronismo y que no tienen su terminal política en el jefe del estado provincial—«.

Según el recuento, La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita reunir 37 votos para aprobar la iniciativa. Esto significa que el oficialismo debe sumar al menos 16 apoyos de otros bloques. Por esta razón, la Cámara alta permanece con actividad limitada desde hace semanas, a la espera de que avances los acuerdos políticos.

El mes pasado, precisamente el 15 de septiembre, se realizó la última reunión de comisión respecto de este proyecto de ley y, tras cuatro meses sin reunirse, el Gobierno insistió en que no plantea otra cosas que la eliminación de las PASO y en que, además, Ficha Limpia se discuta dentro de la misma ley. Por su parte, los aliados siguen pensando en un proceso de suspensión de las PASO y en que el proyecto de ley que fija restricciones para posibles candidatos con causas penales, se debata por separado.

En medio de este escenario, el desafío de La Libertad Avanza (LLA) para sumar el respaldo de sus aliados abarca distintos frentes. El principal obstáculo es la desconfianza de los gobernadores en la promesa del oficialismo de no presentar listas competidoras en sus territorios. Como prueba de esta tensión, un senador radical en diálogo con Infobae ejemplificó el caso de Lisandro Catalán: el exvicejefe de Gabinete ya lanzó su candidatura en Tucumán, provincia conducida por Osvaldo Jaldo, quien rompió con el peronismo en el Congreso para acompañar las votaciones libertarias.

Frente a esta parálisis, la atención está puesta en una serie de reuniones individuales entre Diego Santilli y los mandatarios provinciales -en particular los radicales-, dado que siete de los diez senadores de la UCR responden directamente a sus ejecutivos. Los reclamos combinan pedidos de obras y asistencia financiera con inquietudes de sucesión política. Este es el escenario de Alfredo Cornejo en Mendoza, imposibilitado de reelegir, donde los libertarios impulsan la candidatura de Luis Petri, referente radical alineado con el Gobierno que mantiene un enfrentamiento directo con el gobernador.


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