Río Negro destinará 35 millones de euros para cerrar seis basurales a cielo abierto y recuperar 62 hectáreas: qué obras proyecta

El programa contempla nuevas instalaciones para transferir, clasificar y tratar los residuos, además del cierre de seis basurales a cielo abierto. También fija objetivos de recuperación ambiental, inclusión de recicladores y reducción de emisiones.

El basural de Cipolletti es uno de los más grandes del Alto Valle Noroeste. Archivo.

El Gobierno de Río Negro avanzó con la formalización del financiamiento para el Girsu Alto Valle, con un crédito de hasta 35 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). El proyecto abarca a Campo Grande, Contralmirante Cordero, Fernández Oro, Cinco Saltos, Cipolletti y Allen, donde se plantea una nueva estructura para el traslado, clasificación, tratamiento y disposición de los residuos.

En el Boletín Oficial de Río Negro se publicó el decreto que aprueba el modelo de contrato del crédito millonario que la Provincia prevé suscribir con la AFD y los términos de la operación. En el documento también quedó incorporado el detalle del programa, con las intervenciones, los objetivos ambientales y sociales y la distribución prevista de los fondos.

El préstamo tendrá un período de gracia de 60 meses para el capital y luego se pagará en 14 cuotas semestrales iguales y consecutivas.


El mayor desembolso estará concentrado en el componente ambiental


Según lo detallado en el boletín, la mayor parte del crédito, 25,3 millones de euros, estará destinada al componente ambiental. Representa el 72% de los 35 millones de euros. Otros 1,4 millones serán para acciones sociales y educativas y 1,3 millones para fortalecer la gobernanza del sistema. Los 7 millones restantes quedarán para diversos e imprevistos.

Entre las principales intervenciones aparecen tres estaciones de transferencia y trasvase, que estarán ubicadas en Campo Grande, Contralmirante Cordero y Fernández Oro. Su función será integrar esos puntos al circuito regional de gestión de residuos.

También se proyectan tres plantas de clasificación y pretratamiento, en Cinco Saltos, Cipolletti y Allen. A esto se suma un sitio de estabilización y disposición final en una antigua cantera, cuya ubicación aparece vinculada a la posibilidad de utilizar la Cantera Julio.

Además, en Cipolletti, en el predio del antiguo vertedero se prevé construir el Complejo Socio Ambiental, que funcionará como espacio de referencia para la gestión de residuos, el tratamiento, la capacitación, la investigación y la coordinación regional. También se contempla allí un centro de sensibilización ambiental, con actividades educativas y visitas guiadas.


Seis basurales y 62 hectáreas para recuperar


En el contrato se detalla seis cierres técnicos y la reconversión de basurales a cielo abierto. Se trata del proceso previsto para cerrar y poner en condiciones de seguridad esos sitios, acompañado por la recuperación de la superficie mediante vegetación nativa.

Uno de los objetivos ambientales más importantes es recuperar parte de la superficie ocupada por los basurales que serán cerrados. La meta establecida es alcanzar 62 hectáreas con vegetación nativa restaurada o en proceso de restauración.

La superficie todavía deberá ser confirmada mediante un relevamiento topográfico de los seis sitios. Por eso, las 62 hectáreas funcionan como la meta prevista actualmente para la recuperación ambiental.

El cierre de los basurales también busca mejorar la calidad del agua en sus alrededores y en particular en la zona del área protegida Puerto Viejo. Otro de los objetivos es reducir en al menos 70% la presencia de aves oportunistas y carroñeras asociadas a los residuos a cielo abierto, dos años después del cierre.


Tratamiento sin incineración y menos emisiones


El nuevo sistema incorpora tres equipos para el tratamiento de residuos mediante una tecnología que contempla tratamiento térmico aeróbico sin incineración. El objetivo es evitar la generación de metano, reducir los lixiviados, higienizar y estabilizar los residuos y disminuir el volumen que finalmente llegará a disposición final.

El programa establece además una meta de 35.000 toneladas de gases de efecto invernadero menos por año. La tecnología también apunta a mejorar la recuperación de materiales valorizables y reducir la huella de carbono del sistema.

La transformación también contempla a los recuperadores urbanos. El programa apunta a que los 201 trabajadores incluidos en el Registro de Recuperadores puedan acceder a un empleo formal, incorporarse a una cooperativa o PyME o encontrar una alternativa económica sostenible. Para eso se prevé un plan de capacitación técnica y laboral orientado a los oficios que requerirán las nuevas estaciones de transferencia, plantas de tratamiento y el sitio de disposición final.

Además, se plantea que 30 exrecicladores, con al menos 50% de mujeres, participen en espacios de conducción y toma de decisiones vinculados a las nuevas infraestructuras. El programa también incorpora tres medidas de prevención y tratamiento de la violencia de género.


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