“Primera vacuna contra la polio”
El 12 de abril de 1952 el investigador médico judeoestadounidense Jonas Salk dio a conocer la primera vacuna contra la poliomielitis, que consiste en una dosis inyectada de poliovirus inactivados o muertos. La vacuna de Salk logró la erradicación de la poliomielitis en la mayor parte del mundo y se ha reducido la incidencia mundial de casos de 350.000 estimados en 1988 a menos de 2.000 en el 2006. Jonas Edward Salk fue un investigador, médico y virólogo cuya gran obra consistió en haber descubierto la primera vacuna contra la poliomielitis segura y efectiva. Hasta 1955, cuando se presentó la vacuna Salk, la poliomielitis era consideraba el problema de salud pública más peligroso en los Estados Unidos de posguerra. Las epidemias anuales eran cada vez más devastadoras; la de 1952 fue el peor brote en la historia de la nación. De los casi 58.000 casos reportados ese año, 3.145 fallecieron y 21.269 quedaron afectados por parálisis, siendo niños la mayor parte de las víctimas. Según el historiador William O’Neill, “la reacción pública fue similar a la de una plaga”. En Argentina fueron múltiples los brotes que afectaron a miles y miles de niños y adolescentes. En 1947 Salk aceptó un nombramiento de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y al año siguiente emprendió un proyecto creado por la Fundación Nacional para la Parálisis Infantil para determinar el número de tipos diferentes de virus de la poliomielitis. Salk vislumbró una oportunidad para extender este proyecto hasta llegar a desarrollar una vacuna contra la polio y, junto con las investigaciones que había llevado a cabo, se dedicó por completo a este trabajo durante los siguientes siete años. Cuando se hizo pública la noticia del éxito de la vacuna, el 12 de abril de 1955, Salk fue aclamado como un “trabajador milagroso” y el día “se convirtió casi en una fiesta nacional”. Había llevado a cabo su tarea únicamente para desarrollar una vacuna segura y efectiva lo más rápido posible, sin interesarse en su beneficio personal. Cuando le preguntaron en una entrevista televisiva quién poseía la patente de la vacuna, Salk respondió: “No hay patente. ¿Se puede patentar el sol?”. Una pregunta para historiadores e investigadores argentinos: si en Estados Unidos existió la vacuna a comienzos de la década del 50, ¿por qué no llegó a Argentina hasta fines de esa década? Mauricio Kitaigorodzki DNI 4.376.884 Bariloche
Mauricio Kitaigorodzki DNI 4.376.884 Bariloche