Avistaje de estrellas, la magia que se enciende cuando se mira al cielo

Mientras el 83% del planeta vive bajo cielos contaminados, en Chubut aún existen noches “excelentes”. Allí, Nani Pegoraro impulsa el astroturismo como experiencia, conciencia ambiental y defensa de un patrimonio. En un mundo saturado de pantallas, observar el universo se vuelve un acto de pausa y respiro imprescindible.

Chubut, el destino para disfrutar del cielo patagónico. Foto: Patagonia Sky

El cielo, así como se ve, está clasificado. En 2001 John E. Bortle, un astrónomo aficionado estadounidense, creó una escala para cuantificar la oscuridad del cielo nocturno y la contaminación lumínica. La medición va desde el “Cielo 1” (sitio rural/desértico oscuro, como por ejemplo en el Desierto de Atacama) hasta el “Cielo 9” (centro urbano intensamente iluminado, como por ejemplo en Dubai).
En nuestra Patagonia, tenemos lugares, con clasificaciones excepcionales para apagar el ruido diurno, silenciar notificaciones, apagar la TV (si aún conserva de esos artefactos), bajar la pantalla de la notebook y disfrutar de la brillantez en la oscuridad del cielo.

— Acá donde estamos nosotros, nuestro cielo está clasificado en tres o cuatro. O sea, es excelente.

La que habla es Nani Pegoraro, guía de turismo de la provincia de Chubut hace 27 años y profesional en la guía de turismo astronómico.

— Hoy solo dos de cada diez personas vemos las estrellas.

Cuenta y especifica:

— La estadística dice que el 83% del planeta está contaminado lumínicamente y cada vez quedan menos lugares con baja contaminación.

La contaminación lumínica, es decir, la alteración de la oscuridad natural de la noche, provocada por luz desaprovechada, innecesaria o inadecuada, o generada por el alumbrado de exteriores, genera impactos en la salud y en la vida de los seres vivos. Es un problema global, que afecta a los humanos: altera el ritmo circadiano (reloj biológico) y reduce la producción de melatonina hasta en un 50%, que puede, a su vez provocar trastornos del sueño, estrés, fatiga, migrañas, entre otros.

— No solo genera problemas salud sino que además, nos privando de mirar a las estrellas.

Por eso, la recomendación es simple, accesible y punzante: mirar al cielo no solo es una actividad que nos conecta con la naturaleza, sino también nos da conciencia ambiental.

Nani trabajó durante 22 años en una agencia de viajes, en la que estaba a cargo del departamento educativo. Con varios colegios que hacían su viaje de estudios y de egresados, iban a Puerto Pirámides. Con poca luz en el cielo, en esta localidad que está a 100 kilómetros de Puerto Madryn, y con no más de 600 habitantes en temporada hacían caminatas por la playa para escuchar a las ballenas. Cuando no las escuchaban, tenían otro atractivo: un cielo inmenso. Ahí viendo las estrellas, Nani se dio cuenta que le faltaba conocimiento, es decir, saber qué había ahí arriba.

Cuando llegó la pandemia Nani dio rienda suelta a su curiosidad. Se anotó en curso, taller y formación que vio sobre astronomía. Estudió tanto que ahora dirige la agencia Patagonia Sky (@patagoniasky). Y logró que la actividad se declare de interés provincial y municipal.

Y ahora, Argentina fue incluida en la nueva Guía de Astroturismo de ONU Turismo . Y Chubut es uno de los destinos de todo el mundo sugeridos para la observación del cielo.

—Cuando se encienden las estrellas aparece la magia. Lo que tratamos de hacer en nuestras propuestas es redescubrir el cielo a simple vista y empezar a entenderlo. Yo digo que hacemos viajes turísticos por el sistema solar.

Nani hoy guía experiencias mirando al cielo. Busca que los turistas logren distinguir grupos de estrellas, que vean diferentes colores en el firmamento.

—Uno no se percata, pero, en el cielo hay estrellas rojas, azules, blancas.

Lo que busca es transformar lo ordinario, que es mirar el cielo, en algo que con información y conocimiento, es extraordinario.

—El cielo que vemos hoy, mañana o pasado es el mismo que se vio hace 100, 200, 1.000, o 2.000 años. Por eso, es muy importante cuidarlo, conservarlo porque es nuestro patrimonio.

La Patagonia guarda santuarios de oscuridad pura. En un mundo saturado de pantallas, observar el universo se vuelve un acto de pausa y respiro imprescindible.

Desde Patagonia Sky realizan avistajes de estrellas todos los meses. Foto: Patagonia Sky

Brillar en la Guía de Astroturismo


En la FITUR 2026 -la feria internacional de turismo celebrada en Madrid a fines de enero-, ONU Turismo presentó la Guía para el Desarrollo del Astroturismo, un documento elaborado junto a la Fundación Starlight que busca orientar destinos de todo el mundo en la creación y gestión de experiencias vinculadas a la observación del cielo.

La novedad de este año fue que fueron incluidos seis destinos de Argentina. Gracias a la calidad de sus cielos y al trabajo de conservación, nuestro país se posiciona como un referente regional en el desarrollo de experiencias turísticas vinculadas a la protección, preservación y contemplación del cielo nocturno.

Las seis experiencias de astroturismo en Argentina distinguidas por Starlight van desde un sendero en Jujuy, un destino y una reserva en Iberá (Corrientes) y alojamientos en San Juan, Córdoba y Chubut.
En la Patagonia, la certificación fue otorgada a la Estancia Casa Rural El Pañuelo, ubicada en Puerto Lobos, Chubut.

Este enclave, a sólo 1,5 km del mar, ofrece un entorno agreste y prácticamente libre de contaminación lumínica. La combinación de estepa, océano y cielo profundo convierte al lugar en uno de los escenarios más singulares para el astroturismo en el país.


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