“No conocía ni el nombre, pero voy por ahí”: los destinos que sorprendieron a los viajeros en la FIT

En los pasillos de La Rural, muchos llegaron sin un viaje decidido y se fueron con nuevos lugares en el radar. La búsqueda de tranquilidad, naturaleza y experiencias diferentes puso el foco en pueblos y destinos menos conocidos.

Por Natalia López y Auribel Zuarce

Folletos, consultas y nuevos lugares en el radar: muchos llegaron a la FIT sin un viaje definido y encontraron destinos para sus próximas vacaciones.

Hay que caminar despacio. Por momentos, porque la cantidad de gente obliga; en otros, porque algo llama la atención y hace detenerse. Una música, una degustación, una enorme pantalla con un paisaje lejano o simplemente el nombre de un pueblo desconocido. Durante el segundo y último día abierto al público de la Feria Internacional de Turismo (FIT), los pasillos de La Rural volvieron a llenarse de visitantes dispuestos a recorrer, preguntar y, sobre todo, descubrir.

Elegir las próximas vacaciones no es sencillo


Ailen, de Neuquén, y Emanuel, catamarqueño que vive en Tucumán, llegaron por primera vez a la FIT sin un destino marcado de antemano. “Vinimos a dejarnos sorprender”, cuentan. Y funcionó. “Conozco muy poco de nuestro país porque viajé muy poco y me sorprende la diversidad. Hay muchas actividades, mucha cultura, mucha tradición”, dice Emanuel.

Ailen se queda también con la forma en que cada provincia intenta contar, en unos pocos metros cuadrados, qué la hace diferente. “Está muy lindo cómo muestra cada lugar sus atractivos. Vas y ves directamente qué tiene para ofrecer cada provincia”.

Después de caminar un buen rato, elegir las próximas vacaciones no resulta sencillo. Pero aparece una pista. “Creo que arrancamos por esos pueblitos que te sorprenden. Decís: ‘No conocía ni el nombre, pero voy por ahí’”, explican. En Entre Ríos y Corrientes encontraron varios candidatos.

Del Litoral a Japón y de allí a la Patagonia


Dylan, Cata, Benicio y Nicolás llegaron desde Pilar, provincia de Buenos Aires. También era su primera vez en la FIT y, cuando se les pregunta qué fue lo que más los sorprendió, las respuestas se cruzan: el Litoral, Japón y la Patagonia.

Algunos ya conocen Puerto Madryn, San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Bariloche tiene otra historia: varios llegaron con el viaje de egresados. Pero el mapa todavía tiene muchos espacios por completar y, después de recorrer la feria, la Patagonia quedó entre las posibilidades para un próximo viaje.

La escena se repite con visitantes de otras provincias. Nara Azcona, Valentina Soria y Julián Aranda llegaron desde Corrientes. Los tres estudian Turismo en la Universidad Nacional del Nordeste y aprovecharon la FIT también como una enorme clase fuera del aula.

“Vinimos a recorrer todo, a buscar la mayor información que se pueda”, explican. Incluso cargan con una misión académica: deben rendir un final relacionado con los parques nacionales. Ninguno conoce todavía la Patagonia. Cuando se les pregunta por dónde empezarían, Bariloche surge inmediatamente, aunque también mencionan los parques nacionales de Río Negro y Neuquén.

El precio importa, pero no alcanza


Camila y Sofía, estudiantes de Turismo de Entre Ríos, llegaron con especial interés por las propuestas internacionales. Pero después de recorrer buena parte de la feria, ante la pregunta por los destinos argentinos la respuesta fue inmediata: “Patagonia siempre”.

Los testimonios también permiten asomarse a lo que pesa hoy cuando llega el momento de planificar un viaje. El precio, los vuelos y el alojamiento aparecen entre las primeras variables. Pero no son las únicas.

“También buscamos tranquilidad”, dice Emanuel. Y agrega otro elemento: conocer lugares diferentes de aquellos que durante años concentraron buena parte de los viajes.

El Valle de la Luna, en San Juan, aparece como ejemplo. En Río Negro, Ailen tiene pendiente recorrer más de la cordillera y menciona El Bolsón y las posibilidades de trekking. Emanuel, en cambio, todavía no conoce Neuquén y quiere empezar por la capital para después seguir hacia San Martín de los Andes.

La búsqueda parece ampliarse: los destinos consagrados siguen funcionando como puerta de entrada, pero alrededor aparecen pueblos y experiencias capaces de despertar curiosidad.

Del otro lado, pueblos que quieren entrar en el mapa


Esa búsqueda encuentra una coincidencia del otro lado de los mostradores. Río Negro y Neuquén llegaron a la feria con sus destinos más conocidos, pero también con localidades que intentan hacerse un lugar propio entre los viajeros.

A pocos kilómetros de Bariloche, Villa Llanquín se presenta como una alternativa de turismo rural. Ubicada sobre la Ruta 237, propone cabalgatas, trekking, talleres de huerta y un parque de lavandas.

En la costa, San Antonio Oeste muestra el corredor que comparte con Las Grutas y el puerto. A las playas y el avistaje de fauna suma la cava submarina, los frutos de mar, olivares y productos regionales, además de excursiones terrestres a las Salinas del Gualicho y safaris.

Villa Regina eligió contar cómo su producción puede convertirse también en una experiencia para el visitante. “Estamos mostrándole al mundo todo lo que tiene nuestro destino y cómo la producción se transforma en una experiencia”, explican desde el stand. Bodegas, plantaciones de lavanda, turismo activo y el Museo de la Sidra y el Vino forman parte de la propuesta de una ciudad que busca sumar motivos para detenerse en el Alto Valle.

Del lado neuquino, Villa Pehuenia-Moquehue lleva sus bosques de araucarias, lagos y actividades en la naturaleza. Y ya tiene una fecha marcada para 2027: la Fiesta Nacional del Chef será el 7, 8 y 9 de mayo.

Caviahue-Copahue, en tanto, intenta mostrar que hay vida más allá de la nieve. Para el verano propone el Salto del Agrio, cascadas, Laguna Escondida y las termas de Copahue. En invierno, la nieve y el centro de esquí vuelven a ocupar el centro de la escena.

Cuando los viajeros dejan lugar a los negocios


Con el cierre de este domingo termina la parte más multitudinaria de la FIT. Fueron dos días en los que familias, jóvenes, estudiantes y viajeros caminaron entre destinos argentinos e internacionales, juntaron información y sumaron posibilidades para futuros viajes.

Mañana y pasado la feria continuará, pero cambiará de protagonistas. Será el turno de las rondas de negocios y de los encuentros entre operadores, agencias, prestadores y representantes del sector turístico.

Atrás quedarán las fotos, las degustaciones, los folletos y los visitantes que avanzan con bolsas cada vez más cargadas. También quedarán esos nombres anotados casi por casualidad. Entre tantos destinos conocidos, una de las posibilidades que ofrece la FIT es entrar pensando en los lugares de siempre y salir preguntándose cómo será ese pueblo cuyo nombre, hasta unas horas antes, nunca se había escuchado.


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