«Freno a los rumores»: el Gobierno rechaza de plano una suba del dólar pese a la advertencia de atraso cambiario
El duro diagnóstico que el ex-Goldman Sachs Alberto Ades llevó a la mesa chica del Gobierno advirtiendo un atraso cambiario del 29%. Pese a las alarmas, la administración libertaria ratificó que no habrá saltos en el dólar.
El debate sobre la sostenibilidad del tipo de cambio escaló al corazón del poder político. En medio de un escenario de tensiones internas, el presidente Javier Milei abrió la discusión en el Gabinete para blindar el rumbo macroeconómico y disipar cualquier fantasma de devaluación de cara al año electoral.
La discusión quedó marcada por la inusual invitación a exponer ante los funcionarios nacionales del execonomista jefe de Goldman Sachs, Alberto Ades.
El periodista especializado en economía, Pablo Wende, puso sobre la mesa un crudo diagnóstico: advirtió que el tipo de cambio está un 29% más bajo que el promedio de los últimos 23 años, ubicándose incluso por debajo de la apreciación récord registrada durante la gestión de Mauricio Macri en 2017.
¿Puede crecer la Argentina con un dólar bajo?
Mientras el viceministro de Economía, José Luis Daza, insiste públicamente en que «en el mundo ya nadie debate sobre cuál debería ser el tipo de cambio real de equilibrio, sencillamente porque es imposible saberlo», el ingreso de miradas externas a las reuniones oficiales refleja la magnitud de las dudas en torno a la competitividad exportadora.
Sin embargo, Wende sostiene que en el Palacio de Hacienda señalan antecedentes internacionales sólidos: economías como Corea del Sur, Israel y Chile transitaron procesos de fuerte apreciación cambiaria, pero lo hicieron después —y no antes— de potenciar sus exportaciones, ganar productividad y ordenar sus cuentas fiscales.
A nivel local, el colchón de los precios internacionales de la energía y las materias primas juega a favor, sumado a la revaluación del real en Brasil, un factor clave que quita presión competitiva a la producción nacional y protege las divisas comerciales.
Estabilidad, actividad y el ajedrez electoral hacia 2027
Para la administración libertaria, según Wende, el debate cambiario está técnicamente cerrado y los cañones apuntan ahora a reactivar el consumo y consolidar la desinflación. Tras registrar dos trimestres consecutivos en negativo que configuraron una recesión técnica, los analistas prevén un rebote durante el cierre del año.
Este cambio de tendencia, impulsado por la recuperación gradual de los salarios reales frente al índice de precios, le permitirá al oficialismo llegar al calendario electoral con mayor oxígeno político. En paralelo, el giro hacia la centroderecha en la región refuerza el relato de la Casa Rosada frente a las recetas del pasado, blindando su principal activo de cara a 2027.
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