Luis Caputo cerró US$ 3.200 millones con tres bancos para pagar la deuda y evitar saltos del dólar

El monto a cancelar es por US$ 4.350 millones y opera mañana. Participaron tres entidades internacionales. Están garantizados por organismos multilaterales

Luis Caputo relativizó la suba del dólar y respondió a las críticas por el atraso cambiario. (Foto: Clarín Fotografía)

El Gobierno nacional cerró financiamiento con tres bancos internacionales por US$ 3.200 millones que se utilizarán para hacer frente al pago de un vencimiento de bonos soberanos por US$ 4.350 millones que opera este jueves con acreedores privados.

Los préstamos cuentan con garantías del Banco Mundial y del BID y fueron otorgados por los bancos BBVA, Santander y Deutsche Bank.

Según el ministro de Economía, Luis Caputo, estos préstamos le permiten a la Argentina pagar una tasa promedio de 6% anual, muy por debajo de la que debería convalidar si emitiera bonos en el mercado internacional.

La operación había sido adelantada por el jefe del Palacio de Hacienda al presentar el martes el programa financiero y este miércoles en el Boletín Oficial se publicaron los detalles.

Estos fondos se suman a los US$ 3.900 millones que el Tesoro Nacional ya tiene depositados en la cuenta del Banco Central, que habían sido previsionados para este fin. Caputo prometió que el excedente de fondos en dólares que se obtengan durante los próximos meses serán reservados” para hacer frente a los pagos de deuda 2027, que en total ascienden a US$ 24.900 millones.

De acuerdo a lo publicado en el Boletín Oficial, se firmó un primer préstamo de US$ 2.000 millones con los bancos BBVA y Santander. En este caso la garantía aplicada es la del Banco Mundial en conjunto con el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI, también conocido por su sigla en inglés MIGA).

El segundo préstamo por US$ 1.200 millones fue suscripto con el  Deutsche Bank y el aval está dado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por hasta US$ 550 millones.

Estas decisiones se enmarcan dentro del decreto decreto 478 del 19 de junio de 2026, que habilitó al Tesoro a tomar préstamos con garantía multilateral por hasta US$ 5.000 millones con prórroga de jurisdicción a los tribunales de Nueva York.

De esta manera, con los US$ 3.200 millones cerrados hoy, el Gobierno utilizó el 64% del cupo habilitado por ese decreto. Los US$ 1.800 millones restantes del techo quedan disponibles para operaciones futuras.

El Gobierno reconoció el pago de comisiones de 0,5% sobre el total de los créditos en ambas operaciones. The Bank of New York Mellon (BNY) fue designado Agente Administrador en los dos contratos, entidad que habitualmente procesa los pagos de deuda del país.

La arquitectura de garantías de los dos préstamos fue negociada entre marzo y junio de 2026. El Banco Mundial aprobó el 16 de junio su garantía combinada BIRF-MIGA, que cubre el 95% de los pagos del servicio de deuda del préstamo con BBVA y Santander.

El BID aprobó el 17 de junio su aval de hasta U$S 550 millones para el préstamo con Deutsche Bank, equivalente al 45,8% del capital prestado.

Ambos respaldos multilaterales reducen el riesgo de crédito para los bancos privados y, en consecuencia, permiten al Tesoro acceder a tasas de interés inferiores a las que pagaría emitiendo bonos soberanos directamente en el mercado internacional.

Caputo aseguró que estos fondos no significan un mayor endeudamiento para el Estado Nacional porque se destinan a pagar vencimientos y no serán aplicados para cancelar gastos corrientes, debido a que el país opera con superávit fiscal.

De acuerdo a las palabras del ministro, la idea del Gobierno es mantener constante la deuda, logrando el rollover del capital y pagando los intereses con superávit. De esta forma, se produce una baja del ratio deuda/PBI, que es lo que marca la solvencia financiera de un país.

La búsqueda de este objetivo tiene como finalidad adicional la baja del riesgo país, lo que abriría una nueva puerta de posible financiamiento soberano, pero también redundaría en una caída de la tasa de interés para las empresas.

El acuerdo con estos bancos también se enmarca dentro de la intención del Gobierno nacional de “romper la dependencia” que históricamente la Argentina tuvo con Wall Street, a partir de la continua colocación de deuda en esa plaza, operaciones en las que Caputo fue activo participante en gestiones pasadas.

Por otra parte, también es uno de los pedidos del FMI que pretende reducir su exposición en la Argentina, o sea bajar el monto que tiene prestado al país.

El hecho de que los préstamos estén garantizados por organismos multilaterales tiene la ventaja de acceder a una menor tasa porque, en caso de que la Argentina tuviera dificultades para pagarlos, tienen prioridad de pago. La contracara es que como el porcentaje de la deuda “privilegiada” (se debe sumar la contraída con el FMI) de la Argentina es muy alto, aumenta los riesgos para aquellos privados que quisiesen comprar en el futuro bonos emitidos por el país, lo cual aumentaría la tasa de interés.  


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