Martín Redrado respaldó la reforma del Banco Central y exigió que se aplique desde «el próximo gobierno»

El expresidente del BCRA dio un fuerte apoyo a la iniciativa del Ejecutivo, pero planteó cinco "reglas de hierro". Pidió eliminar el financiamiento al Tesoro y diferir la entrada en vigencia de la norma para desacoplarla de la especulación política.

Por Redacción

El expresidente del Banco Central, Martín Redrado, analizó la reforma del Banco Central (Foto: Clarín fotografía).

En la antesala de los anuncios oficiales sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), el expresidente de la entidad Martín Redrado dio un aval clave a la medida impulsada por el Gobierno nacional, aunque fijó cinco condiciones estructurales para garantizar la estabilidad monetaria y cambiaria.

A través de un mensaje público en sus redes sociales, el economista sostuvo que la actualización de la ley es «una necesidad para la Argentina» con el fin de blindar la independencia de la autoridad monetaria. Sin embargo, remarcó que el nuevo texto debe enfocarse sin desvíos en la estabilidad de precios y garantizar la predictibilidad del mercado financiero.

El «candado» a la política y la cláusula para el próximo presidente


El planteo de Redrado busca desacoplar la gestión monetaria de las presiones del Poder Ejecutivo de turno. Para lograr ese blindaje, propuso exigir que tanto la designación como la remoción de los miembros del directorio requieran el acuerdo de las dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso de la Nación.

Asimismo, sugirió una reestructuración interna profunda del organismo:

  • Directorio acotado: Reducir la cúpula a un máximo de seis directores (con mayoría oficialista y representación de la oposición).

  • Mandatos desacoplados: Que los períodos de las autoridades no coincidan temporalmente con la duración del mandato presidencial, asegurando continuidad técnica.

Fin a la «emisión espuria»: los artículos que pide derogar


En el plano estrictamente económico, el especialista reclamó erradicar la asistencia financiera al sector público y desarmar los cambios introducidos en 2012 durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont.

Concretamente, solicitó la derogación del artículo 20 para prohibir definitivamente los adelantos transitorios, la transferencia de utilidades contables y la absorción de reservas mediante letras intransferibles.

A su vez, advirtió sobre la urgencia de frenar el financiamiento indirecto eliminando el artículo 28 —que permite integrar encajes bancarios con bonos del Tesoro— con el objetivo de liberar esa capacidad prestable y volcarla directamente al crédito para el sector privado.

Un objetivo único: la estabilidad de precios


Por último, Redrado enfatizó que la reforma del artículo 3° debe redefinir la misión principal de la institución, reubicando al BCRA exclusivamente en su rol clásico como prestamista de última instancia del sistema financiero.

Bajo este esquema, remarcó la necesidad de otorgar plena autonomía técnica a la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFYC), garantizando que la supervisión del mercado opere sin interferencias de la política económica nacional.


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