Quién es el «rey del cloro», uno de los nuevos dueños de AySA tras la privatización
Mauricio Filiberti, socio de Vila y Manzano en Edenor, integra el consorcio que se quedó con la empresa de agua y cloacas que abastece a unos 14 millones de personas. Quiénes lo acompañan y qué deja la etapa estatal de la compañía.
El empresario Mauricio Filiberti, conocido como “el rey del cloro”, es una de las caras del consorcio que se quedó con AySA, la empresa de agua y cloacas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Filiberti provee el insumo con el que se potabiliza el agua que distribuye la compañía, de la que ahora también pasa a ser dueño.
El periodista económico Pablo Wende analizó la operación en su columna en Río Negro Radio y ensayó una lectura sobre la decisión del empresario, aunque aclaró que no habló con él. Como único proveedor, un nuevo dueño podía reemplazarlo por otro más barato. “Este señor fue vivo y dijo: ‘Ya está, me compro la empresa para seguir vendiéndole este producto’”, describió.
Para Wende, eso no representa un problema al tratarse de una empresa privada: “Si es eficiente y buen negocio, que lo hagan”. El cambio de fondo, según el columnista, es otro: AySA dejará de recibir aportes del Tesoro nacional, que durante la gestión estatal sumaron «13.400 millones de dólares en total».
Quiénes integran el consorcio que compró AySA y qué otros negocios tiene Filiberti
La privatización se definió por licitación abierta, en la que se presentaron dos grupos. Según informó La Nación, el Grupo Roggio ofreció 285 millones de dólares, mientras que el consorcio ganador ofertó 340,2 millones por el 90% de las acciones; el 10% restante sigue en manos de los trabajadores. “No es tan fácil tampoco manejar una empresa de agua”, observó Wende sobre la escasa cantidad de oferentes.
El consorcio ganador está encabezado por Rowing, la empresa de ingeniería y construcción de Walter Román, contratista del Estado. Según el comunicado que difundió el propio grupo, lo integran además Transclor, la firma de Filiberti; la brasileña Arcos Saneamento e Participações, del Grupo Equipav, que será el operador técnico; y PHX Aqua AR B.V., un vehículo de inversión con sede en los Países Bajos. Los socios brasileños tendrían hasta el 25% del consorcio, sin el control.

Transclor es el único proveedor de policloruro de aluminio para potabilizar el agua de AySA desde 2009, y Filiberti es además socio de Vila y Manzano en Edenor y Metrogas, como recordó Wende. El columnista remarcó que lo importante es que la operación se sostenga con capital privado. “Que lo haga él, con su plata y su empresa, que no use al Estado para ello”, sostuvo.
De Obras Sanitarias a AySA: por qué el juicio de Suez costó más que la venta de la empresa
AySA es la heredera de la histórica Obras Sanitarias. En la década del 90, con la ola de privatizaciones, pasó a llamarse Aguas Argentinas y quedó en manos del grupo francés Suez, que llegó junto a Aguas de Barcelona y otros socios extranjeros.
Tras la salida de la convertibilidad, la tarifa se pesificó como el resto de los servicios públicos. En 2006, el Estado rescindió la concesión y creó AySA. Suez lo demandó y ganó el juicio: la Argentina tuvo que pagarle 400 millones de dólares.
Esa cifra supera los 340 millones de dólares que se obtuvieron ahora por la venta. “Salió más caro el juicio por estatizarla que lo que se va a ganar por la privatización”, resumió Wende. Según detalló, sumando las inversiones previstas y otros aportes, al Estado le ingresarían en total unos 800 millones de dólares entre fines de 2026 y principios de 2027.
Cuánto le costó AySA al país y por qué un tercio de sus usuarios sigue sin cloacas
Tras dos décadas de gestión estatal, los 13.400 millones de dólares que recibió del Tesoro no se tradujeron en una cobertura completa: un tercio de la población que atiende la empresa sigue sin acceso a cloacas. “Con 13.400 millones tenés que tener el mejor servicio de agua y cloacas del mundo”, planteó Wende.
El columnista aclaró que no espera que una empresa de este tipo dé ganancias, pero sí que cumpla con lo básico. “Está bien, no ganes plata, pero realizá las obras”, sostuvo, y describió a las empresas estatales deficitarias como “un barril sin fondo” vinculado al déficit fiscal y la emisión.
Wende contó que el dato sorprende a quienes visitan el país. “Miren, ¿ustedes saben que acá a 15 minutos de la Ciudad de Buenos Aires un tercio de la gente no tiene acceso a agua potable ni a cloacas?”, relató sobre sus charlas con inversores, que “no lo pueden creer”.
Qué cambia con la privatización de AySA para el Tesoro nacional y las provincias
Con la privatización, AySA dejará de recibir fondos del Tesoro nacional, que se financian con impuestos de todo el país. «Los neuquinos también, los rionegrinos también, con nuestros impuestos de todo el país subsidiamos a AySA en 13.400 millones de dólares», remarcó Wende.
«¿Por qué un salteño tiene que estar subsidiando a una empresa de cloacas de la Ciudad o la provincia de Buenos Aires?», se preguntó el columnista, que comparó la situación con los subsidios al transporte del área metropolitana, también sostenidos durante años por todo el país.
Sobre el futuro del servicio, el columnista fue cauto. “Yo no sé si van a hacer las obras, no sé si van a hacer lo que tienen que hacer, pero por lo menos no van a recibir más aportes del Estado”, señaló.
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