Fundó en Cipoletti una empresa pionera a nivel nacional y hoy se proyecta en Latinoamérica: «Los ojos del mundo están puestos acá»

Andrés Donnadieu fundó RSV hace 15 años en Río Negro con el objetivo de modernizar el negocio del rastreo vehicular. Hoy la firma se encuentra asentada dentro de la industria del oil & gas, y busca crecer a nivel regional sin dejar de apostar a la región.

Federico Hardziej (izq.) y Andrés Donnadieu (der.) valoran la posibilidad de crecer desde la Patagonia.

Desde la Patagonia, una empresa de servicios busca proyectarse a nivel internacional sin renunciar a su lugar de origen, en un contexto de constante desarrollo del sector energético a partir del boom de Vaca Muerta. Su historia comenzó hace 15 años, cuando Andrés Donnadieu fundó RSV (Rastreo Satelital Vehicular) en Cipolletti, con la innovación como impulsora principal de su iniciativa.

Andrés comenzó su vida laboral de chico, realizando distintas tareas. A los 26 años dejó de trabajar en relación de dependencia, cuando comenzó su primer emprendimiento, que fue Alarmas Cipolletti. Esta iniciativa le permitió nutrirse de una cartera de clientes que serían importantes a futuro, en vista de poder crecer con lo que entonces era un proyecto que ya se comenzaba a gestar.

Sucede que en paralelo al negocio de las alarmas le dio origen a RSV, e inició el desarrollo de su propio software. Aproximadamente cuatro años después, vendió Alarmas Cipolletti para poder dedicarse a tiempo completo al desarrollo de RSV.

A pesar de que no fue fácil ingresar a la industria del oil & gas, él estaba decidido en que era el paso correcto. «Cuando entré en el negocio, enseguida vi el nicho en el mercado», afirma.

«El distintivo que tuvo RSV es que fuimos el primer sistema de conducta y manejo online en desarrollarse«, explica. Y remarca que el producto se trató de un desarrollo propio, y no existía en el mercado al momento de crearlo. Estuvo entre los primeros en ofrecer una tecnología hoy más estandarizada, pero que en su momento era una propuesta novedosa.

«El distintivo que tuvo RSV es que fuimos el primer sistema de conducta y manejo online en desarrollarse», señala Andrés. Foto: Andrés Maripe.

Esta tecnología les daba una ventaja dentro del sector, según explica: «Antes, las compañías ponían los tacógrafos, y los vehículos transitaban durante todo el mes en el campo sin que las empresas tengan información al respecto. Recién después de ese plazo se retiraba esa memoria, se imprimía o se les enviaba por mail el informe». 

«Me enfoqué ahí porque me parecía que se podía desarrollar. No podía ser que una empresa espere a fin de mes el reporte de los clientes. Desde que nacimos, la concepción fue totalmente distinta, ya que aplicamos el online desde cero, y nunca tuvimos que esperar un mes para sacar una tarjeta y descargar la información«, destaca.

Con el paso del tiempo, RSV fue expandiéndose y comenzó a trabajar junto con compañías que tenían oficinas en lugares como Mendoza o Comodoro Rivadavia. Hoy en día, la empresa tiene un alcance a nivel nacional, contando con un equipo de alrededor de 40 colaboradores entre directos e indirectos.

«No tenía muchas herramientas cuando empecé, creo que la herramientas más grandes que tiene un emprendedor son las ganas y la voluntad, siempre lo digo: la empresa, la voluntad, las ganas y la gente que trabajaba conmigo ayudó a que nos desarrollemos, pero siempre trabajando con mucho amor por el proyecto, y en dar una buena solución a nuestros clientes, no pensando solamente en un rédito económico», reflexiona.


«Un dato, una acción»


A fines de 2025 se integró como socio accionista Federico Hardziej, co-founder de Patagonian, una empresa tech con alcance global que está radicada en General Roca. Según Andrés la llegada del ingeniero en sistemas le dio un «aire nuevo» a la empresa gracias a su experiencia y visión compartida.

Fue a partir del trabajo en conjunto que el software de RSV -el portal de visualización y el procesamiento de datos- desarrollado internamente desde los inicios de la empresa-, dio un paso más con su incorporación y el desarrollo de Brain, un sistema de inteligencia operativa que toma decisiones a partir de los datos y genera las acciones correspondientes de manera automática.

A partir de este sistema, los datos, se limpian, ordenan y toman una acción de manera directa. «Por ejemplo, si alguien está conduciendo y cometiste una infracción, automáticamente se va a generar un WhatsApp a su teléfono y al de su supervisor», explica.

Su eslogan es «un dato, una acción», resalta Federico, quien añade: «Nosotros queremos posicionarnos como la empresa que te ayuda a accionar. Si tenés un dato que no termina en acción, termina siendo una mera estadística».

Con el ingreso de Federico como socio, se comenzó a trabajar en «Brain», un sistema de inteligencia operativa. Foto: Andrés Maripe.

El impulso de Vaca Muerta y nuevas exigencias


El crecimiento del sector energético es difícil de dejar pasar. En ese sentido, el ingeniero sostiene que la firma busca aportar valor a la industria, que hoy «compra» dos conceptos: mayor seguridad en las operaciones y/o mayor eficiencia: «Nosotros estamos buscando fusionar ambos, que se reduzcan los costos y también haya más seguridad«.

En esa línea, agrega que el «paladar» de los clientes cambió con el paso de los años. Ya no solo compran software, sino que también piden resultados concretos, no solo para cuidar no solo su presupuesto, sino también su tiempo.

«Es importante que RSV no es fabricante de productos. Nosotros no fabricamos hardware -tenemos productos líderes en cuanto a la tecnología-, sino que integramos software. Por eso, nuestros clientes tienen la posibilidad de elegir según la necesidad que tengan«, destaca.

No tenía muchas herramientas cuando empecé. Creo que las herramientas más grande que tiene un emprendedor son las ganas y la voluntad.

Andrés Donnadieu, fundador de RSV

Por su parte, Andrés estima que, con el impulso de Vaca Muerta, el sector hidrocarburífero va a tener un crecimiento sostenido durante al menos los próximos 10 años. «Vemos que la industria puja, pero que hay que estar a la altura, y que requiere reducir costos para ser competitivos. Tenemos que estar a la altura de eso, por lo que nosotros con nuestro producto vamos acompañando».

En el presente, RSV está terminando su propia base en el Parque Industrial de Cipolletti, con más de 800 metros cuadrados. En el corto plazo buscan tratar de adecuar la suite, así como sus productos y servicios a las necesidades de quienes confían en sus servicios.

La firma cuenta con una cobertura a nivel regional, y tiene operaciones en Brasil y Chile con algunas empresas de la zona, y continúa explorando su expansión. Su objetivo a futuro es aspirar a ser la empresa número uno de inteligencia operativa en Latinoamérica, pero sin dejar de apostar a la zona.


La Patagonia en el mapa mundial: crecer apostando por el país y la región


Cuando se les consultó desde este medio que retos deberán encarar de aquí en adelante, ambos destacaron el desafío de proyectar hacia afuera viniendo de la zona. «Siempre tengamos el contexto de que RSV es una empresa argentina, de la Patagonia y de Cipolletti«, subrayó Andrés.

Más allá de la dificultad, valoró la posibilidad de crecer desde la región: «Es un orgullo porque somos de acá. Yo nací acá, soy de la Patagonia, en Río Colorado y Federico de Roca. ¿Es un desafío? Sí, lo es, pero nos encanta el desafío, nos encanta apostar a la zona y nos encanta apostar a nuestro país a la provincia y a la Patagonia«.

«Los ojos del mundo están puestos en este lugar. Afuera, cuando hablas de Argentina, de la Patagonia y de Vaca Muerta, automáticamente lo ubican y quieren estar acá también«, afirma.


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