Valle Medio: el nodo estratégico en la nueva Argentina energética y productiva
Entre el récord de Vaca Muerta y la nueva ruta del GNC, la ciudad se integra a la matriz exportadora nacional, transformando su potencial estratégico en realidades para el transporte y la producción del Valle Medio.
*Por Diego Ramello
Intendente de Choele Choe
Argentina atraviesa un proceso de transformación profunda en su matriz energética y en su sistema logístico. El desarrollo de Vaca Muerta —segunda reserva de gas y cuarta de petróleo no convencional del mundo— está reconfigurando el mapa productivo del país y la provincia de manera estructural.
En 2025, la formación shale alcanzó niveles de producción récord no vistos desde 1998, superando los 600.000 barriles diarios y concentrando más del 68% del petróleo producido a nivel nacional. Las exportaciones de crudo llegaron a US$ 6.716 millones ese año, un crecimiento del 42% respecto al anterior.
Pero el impacto de Vaca Muerta no se limita a los números de producción. Lo que está en marcha es una reconfiguración completa de la infraestructura logística y energética del país, de la que somos parte. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, de 437 kilómetros, unirá los yacimientos neuquinos con la terminal portuaria de Punta Colorada, en nuestra provincia, con operaciones previstas para finales de 2026.
Desde muy cerca de allí, Argentina proyecta ingresar en 2027 al exclusivo grupo de países exportadores de gas natural licuado, junto a Australia, Qatar y Estados Unidos. Para 2030, el sector energético apunta a exportaciones por alrededor de US$ 30.000 millones anuales.
En ese nuevo escenario, la Patagonia y Río Negro ocupan un lugar central. Y el Valle Medio, con Choele Choel como ciudad cabecera, forma parte de esa transformación.
Nuestra ciudad se ubica en un punto estratégico del sistema vial patagónico, en la intersección de las rutas nacionales 22 y 250, articulando el Alto Valle, el Valle Medio, la Región Sur y la salida hacia la costa atlántica. Esta ubicación, sumada a la disponibilidad de infraestructura, servicios y producción de alimentos, nos posiciona naturalmente como un nodo logístico en franco crecimiento.
En ese marco, la incorporación de Choele Choel a la ruta del GNC no es un hecho aislado. La habilitación de nuestra estación de carga —diseñada para operar con equipos de hasta 22,4 metros de longitud— terminó de consolidar el corredor sur, garantizando continuidad de suministro con tramos máximos de 340 kilómetros entre nodos. El Valle Medio y Choele Choel no llegaron tarde a esta discusión: son las piezas que cierran el mapa.
Este corredor forma parte de una red que, a principios de 2026, cuenta con más de 210 estaciones aptas para vehículos de gran porte en todo el país, con cerca de 300 proyectos adicionales en proceso de autorización. La lógica es clara: garantizar previsibilidad y autonomía a las flotas que adoptan el GNC como combustible de menor impacto ambiental, con ahorros que en el transporte pesado pueden alcanzar entre el 50% y el 60% frente al gasoil.
Para el Valle Medio, donde la producción frutícola, ganadera y de servicios depende fuertemente del transporte, este tipo de avances tiene un impacto directo. Menores costos logísticos implican mayores posibilidades de crecimiento, más competitividad y nuevas oportunidades de inversión.
Pero este proceso no se limita a la energía o al transporte. También se vincula con el desarrollo productivo de nuestra región. Proyectos en análisis en el Valle Medio -como el desarrollo productivo de Negro Muerto y colonia Josefa- reflejan el potencial que tiene esta zona para ampliar su matriz productiva, generar valor agregado y atraer nuevas inversiones, en sintonía con la expansión que vive toda la cuenca.
Creemos en un Estado activo, que ordena, planifica y facilita. Que cuida sus cuentas, pero que también entiende que el desarrollo se construye junto al sector privado, no en contra. Nuestros empresarios, comerciantes, transportistas y trabajadores son protagonistas centrales de este presente.
Nada de esto es casual. Es el resultado de una visión a largo plazo que entiende que las ciudades intermedias no son espectadoras, sino actores clave en el desarrollo regional. Cuando hay planificación, equilibrio y objetivos claros, las oportunidades dejan de ser potenciales y se transforman en realidades.
Hoy, Choele Choel no está al margen de los grandes procesos que atraviesan la Argentina y Río Negro. Está integrada a un corredor logístico y energético en expansión, conectada a una de las principales fuentes de energía del mundo y posicionada como punto de paso obligado en la ruta hacia los mercados internacionales.
No hablamos de futuro. Hablamos de un presente que ya está en marcha. Y de una región que decidió ser parte.
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