Secta Rusa en Bariloche: la Justicia autorizó la cirugía de Konstantin Rudnev en Buenos Aires
El juez federal Gustavo Zapata ordenó el traslado del imputado a una clínica privada por razones de salud. Paralelamente, organismos europeos denunciaron "persecución ideológica" y presionan para que no regrese a prisión.
El juez federal de garantías subrogante, Gustavo J. Zapata, autorizó el traslado de Konstantin Rudnev desde su lugar de detención hacia una clínica privada en la provincia de Buenos Aires para ser sometido a una intervención quirúrgica. Rudnev, imputado en San Carlos de Bariloche en la causa conocida públicamente como la «Secta Rusa», cumple actualmente prisión domiciliaria con monitoreo electrónico.
El operativo de traslado se programó para este martes 26 de mayo, bajo la estricta custodia de la Policía Federal Argentina (PFA). La resolución judicial instruyó formalmente al jefe de la fuerza, comisario general Luis Alejandro Rolle, para coordinar la logística de seguridad tanto en el trayecto como durante las 48 horas previstas de internación. El punto de partida fijado fue el domicilio de detención del ciudadano ruso en San Vicente, con destino final en la Clínica Monte Grande.
Según pudo confirmar Diario RÍO NEGRO, el hombre ruso de 58 años permaneció esposado y custodiado en todo momento. Incluso en instancias de la intervención quirúrgica que comenzó pasado el mediodía.

Los detalles médicos de la intervención
La autorización judicial responde a una solicitud de urgencia presentada por el abogado defensor, Martín Sarubbi, quien acompañó certificados médicos firmados por el doctor Bellido. Los informes técnicos acreditaron la necesidad de operar de forma inmediata al imputado por una hernia inguinoescrotal derecha, advirtiendo que postergar el procedimiento quirúrgico podría acarrear graves riesgos para su salud.
La defensa viene denunciando un progresivo y severo deterioro en el estado general de Rudnev durante su período en prisión preventiva, señalando cuadros de fibrosis pulmonar, secuelas neurológicas derivadas de un accidente cerebrovascular (ACV), desplazamiento cervical y agravamiento crítico de la hernia inguinal que motivó la actual cirugía.
Asimismo, los letrados cuestionaron formalmente las deficientes condiciones de atención médica que el imputado recibió previamente dentro del sistema penitenciario formal.
Fuerte rechazo internacional al accionar de la fiscalía
En paralelo a la resolución médica, el expediente sumó un fuerte componente de presión internacional. Un consorcio de organizaciones del continente europeo dedicadas a los derechos humanos y la libertad religiosa difundió una carta abierta manifestando su «profunda preocupación» por el devenir del caso en Argentina.
El documento —encabezado por Alessandro Amicarelli, abogado italiano y presidente de la Federación Europea por la Libertad de Creencias (FOB), junto a entidades como CESNUR, Human Rights Without Frontiers y la revista especializada Bitter Winter— advirtió que la apelación de los fiscales locales para devolver a Rudnev a una cárcel común pone en riesgo directo su vida.
«Se lo persigue no por algo que haya hecho en Argentina, sino porque es percibido como un líder de secta», sostuvieron los organismos firmantes en la misiva, argumentando que la investigación en el país se encuentra fuertemente influenciada por los antecedentes judiciales de Rudnev en Rusia, los cuales calificaron como «motivados por razones políticas y religiosas».
Cuestionamientos al sistema judicial y pedidos de recusación
Las organizaciones internacionales dirigieron duras críticas hacia los representantes del Ministerio Público Fiscal asignados al expediente de Bariloche, atribuyéndoles una supuesta falta de imparcialidad, hostilidad y resistencia a las resoluciones de los magistrados. En ese sentido, recordaron que existen tres pedidos de recusación vigentes contra los fiscales de la causa, detallando que uno de ellos fue impulsado de forma autónoma por la propia mujer que inicialmente había sido catalogada en el expediente como la presunta víctima de trata de personas.
Finalmente, la carta describe la situación en una crítica estructural al sistema de justicia penal argentino. Los organismos europeos cuestionaron la supuesta «utilización extensiva e indebida» de las figuras penales ligadas a la trata de personas, así como la prolongación indeterminada de las prisiones preventivas sin que medie una condena firme. El petitorio concluye exigiendo que el Estado argentino asegure el tratamiento médico de Rudnev, rechace de plano su regreso a un penal y aparte formalmente a los fiscales cuestionados por la defensa.
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