«Para mí se ha acabado»: Donald Trump rompió el pacto con Irán, bombardeó el Golfo y el petróleo subió un 5%

El mandatario estadounidense sepultó el acuerdo marco de alto el fuego, denunció que Teherán busca el arma nuclear y ejecutó un bombardeo nocturno en el Golfo. Irán replicó atacando 85 bases de Estados Unidos en la región y el crudo saltó un 5% en las pizarras mundiales.

Por Redacción

El escenario geopolítico mundial volvió a entrar en zona de máxima alerta y las pizarras energéticas reaccionaron con un salto inmediato. Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció de forma unilateral que da por terminado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán, congelando las mesas de diálogo diplomático.

La declaración del mandatario republicano no fue solo retórica: estuvo acompañada por una feroz ofensiva militar de madrugada en el Golfo Pérsico, lo que provocó una disparada automática del 5% en el precio internacional del petróleo, un movimiento que recalienta los mercados de commodities globales de cara al segundo semestre.


«Son basura»: la dura ofensiva discursiva y militar de Donald Trump


Acompañado por el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, Trump utilizó un lenguaje inusualmente agresivo para sepultar la tregua que se había firmado el pasado 17 de junio:

«Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían. Salen y bromean con la prensa, dicen que ni siquiera hablamos de ello. Están majara».

Donald Trump

El presidente estadounidense justificó la ruptura del memorando tras los recientes ataques iraníes contra tres embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz. Explicó que, luego de haber permitido una tregua humanitaria por el funeral del líder supremo Alí Khamenei —fallecido tras los bombardeos que dieron inicio a la guerra el 28 de febrero—, Teherán reanudó el lanzamiento de cohetes. «Así que les dimos duro anoche, muy duro», sentenció.


Represalia total en el Golfo: 85 bases bajo fuego y un dron derribado


La réplica militar del régimen islámico no se hizo esperar y expone que el conflicto ingresó en una fase de hostilidades abiertas, pulverizando el frágil armisticio del 8 de abril:

  • Ataques combinados: la Guardia Revolucionaria de Irán informó haber «destruido» 85 instalaciones militares estadounidenses distribuidas en los territorios de Bahréin y Kuwait.
  • Baja tecnológica: las fuerzas de defensa iraníes confirmaron el derribo de un dron MQ-9 Reaper, una de las plataformas de inteligencia y ataque más avanzadas del Pentágono.
  • Cifras en disputa: Trump acusó a Teherán de causar la muerte de «miles» de sus soldados, aunque los registros oficiales de la guerra en curso solo constatan 16 bajas estadounidenses en combate.

En paralelo al apartado militar, la Casa Blanca revocó de forma total la autorización excepcional que poseía Irán para comercializar su crudo en los mercados internacionales, bloqueando por completo sus terminales de carga.


Denuncia por represión interna y la interna de los negociadores


Durante su rueda de prensa, Trump también cargó contra el aparato de seguridad de Teherán por la violencia interna desatada tras las revueltas civiles de enero. «Hasta ahora han matado a 54.000 personas que estaban protestando. No tienen fusiles, y el otro bando tiene metralletas y los matan», denunció, al tiempo que fustigó a la prensa internacional por «silenciar» la magnitud de la persecución interna.

Pese a que el mandatario dio por liquidado el pacto, reconoció que los principales enviados de la Casa Blanca para el conflicto —el inversor Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner— tienen el visto bueno para mantener líneas de enlace técnico secundarias en el extranjero. Sin embargo, el jefe de Estado concluyó de forma tajante: «Por mi parte, negociar con ellos es solo malgastar el tiempo. Mienten».


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