En medio de las críticas por el caso Adorni, el oficialismo busca aprobar el Súper RIGI en Diputados 

El oficialismo fue al recinto este miércoles con una alianza de bloques dialoguistas para votar distintas iniciativas del Gobierno. 

Por Redacción

Foto: Noticias Argentinas.

Tras lograr bloquear de manera transitoria el intento de la oposición para obligar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a dar explicaciones en el recinto, el oficialismo busca recuperar la iniciativa política en la Cámara de Diputados este miércoles. Con una convocatoria fijada al mediodía, la Libertad Avanza logró quórum para tratar un temario económico de alto impacto: la creación del Súper RIGI y la autorización de un pago millonario para cancelar los últimos juicios del default de 2001.

La sesión estará marcada por una ingeniería al límite. La Casa Rosada se vio obligada a retrasar la salida del diputado pampeano Adrián Ravier, recientemente anunciado como nuevo vocero presidencial tras el desgaste judicial de Adorni, debido a que los números para asegurar el número necesario eran extremadamente justos.

El oficialismo impulsa el Super RIGI en Diputados para captar proyectos de gran escala


La Cámara baja trata una iniciativa destinada a atraer capitales para sectores de alta tecnología y nuevas industrias, con un marco fiscal y regulatorio especial para proyectos de gran magnitud.

La sesión convocada para este miércoles será clave para determinar si Argentina avanza hacia un esquema que prioriza la atracción de grandes capitales mediante reglas diferenciadas para inversiones estratégicas.

Para el Gobierno de Javier Milei, la aprobación del proyecto representa una herramienta central para impulsar el crecimiento económico y acelerar el ingreso de divisas. Para sus críticos, en cambio, el desafío será garantizar que esos beneficios se traduzcan en desarrollo productivo, empleo y valor agregado para las economías locales.

La diputada Victoria Tolosa Paz rechazó el Súper RIGI y justificó el voto en contra con una advertencia: “Argentina necesita inversiones, pero no a costa de la industria nacional y el empleo argentino”.

En su intervención, sostuvo que el país “no necesita regalar soberanía, resignar desarrollo y convertir a nuestras provincias en simples territorios de extracción al servicio de intereses externos”, y cuestionó la premisa del proyecto: “Cavernícola es creer que el desarrollo ocurre por generación espontánea”.

El diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois, se manifestó en contra de la creación del Súper RIGI y argumentó esa postura a partir de la crítica que desde el cristianismo realizaron el Papa Francisco y su sucesor León XIV.

“Son zonas liberadas a cambio de que vengan supuestas inversiones, que muy probablemente entren dentro de este paradigma tecnocrático que denunciaba Francisco. No para que el ser humano viva mejor si no para profundizar las estructuras de poder que ya existan”, dijo Grabois.


Se aprobó el pago a dos houldouts que tenían títulos de deuda defaulteada del 2001


El Ministerio de Economía impulsó en el Congreso la ratificación de un acuerdo de conciliación alcanzado en los tribunales de Estados Unidos para saldar la deuda con los últimos dos fondos buitre (holdouts) que no ingresaron a los canjes posteriores a la crisis de 2001.

La medida ya contaba con media sanción del Senado y tiene como fecha límite de ejecución el próximo 30 de junio. El entendimiento fija un pago total de US$ 171 millones, con una quita cercana al 30%, distribuido en US$ 67 millones para la firma Bainbridge Ltd. y US$ 104 millones para el grupo liderado por Attestor Value Master Fund LP.

Finalmente, el gobierno de Javier Milei logró un amplio apoyo con 139 votos positivos, con apoyo de La Neuquinidad, PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal (Salta y Misiones), Producción y Trabajo (San Juan), Por Santa Cruz, Independencia (Tucumán) y gran parte de Provincias Unidas.

En contra sólo se pronunciaron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda; y los monobloques de Marcela Pagano y Natalia de la Sota, y Elijo Catamarca.


Renunció Ravier, el Súper RIGI y las concesiones a los aliados


En el bloque libertario hicieron que Ravier retenga su banca para asegurar el número. A las 12:26, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, acreditó la presencia de 129 legisladores para el quórum, lo que habilitó la sesión. Tras arrancar el debate, el pampeano presentó la renuncia a su banca y juró su reemplazante Martín Matzkin.

En la votación en general se aprobó el Protocolo de enmienda al convenio entre el Gobierno de Argentina y Francia. También tuvieron luz verde el convenio de Seguridad Social entre Argentina y San Marino y otro similar con Suiza.

El corazón del debate de este miércoles es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una herramienta con la que el Ejecutivo busca atraer capitales superiores a los USD 1.000 millones en sectores tecnológicos y de energías renovables. La iniciativa contempla la fabricación de baterías de litio, desarrollos de Inteligencia Artificial, centros de datos, energía eólica y solar, y proyectos de la cadena del uranio.

Para garantizar un piso de 130 votos junto al PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales, el oficialismo tuvo que ceder ante los reclamos de los dialoguistas e incorporar tres cláusulas de control:

  • Incentivo a la Innovación: las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) se computarán por el doble de su valor real para alcanzar el monto mínimo exigido, con un tope del 20% del total del proyecto.
  • Cupo de proveedores locales: las empresas beneficiadas deberán comprometer un piso mínimo del 20% de sus contrataciones a firmas locales, sujeto a disponibilidad de mercado, precio y calidad.
  • Freno ambiental: se exigirá de forma obligatoria un informe técnico detallado que certifique que las obras no comprometen la sustentabilidad de los recursos naturales ni colapsan la infraestructura social de la zona de influencia.

El régimen ofrece un fuerte blindaje fiscal que incluye una alícuota especial del 15% en Ganancias, arancel cero para importaciones, eliminación de retenciones a las exportaciones y una estabilidad regulatoria absoluta por 30 años.


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