«No lo conozco»: quiénes son las dos mujeres que figuran como acreedoras de la hipoteca de Manuel Adorni
La Justicia investiga una trama de ribetes novelescos. El Jefe de Gabinete compró una propiedad de US$ 230.000, pero solo puso US$ 30.000. El resto se lo prestaron dos mujeres que, al ser consultadas, negaron cualquier vínculo con el funcionario.
La lupa judicial sobre el patrimonio de Manuel Adorni sumó un capítulo de desconcierto. La compra de su departamento en el barrio porteño de Caballito —una unidad de casi 200 metros cuadrados en la calle Miró al 500— disparó alertas tras revelarse que la operación se sostuvo sobre un crédito hipotecario privado otorgado por dos mujeres que aseguran no conocer al funcionario.
El inmueble fue adquirido en noviembre pasado por 230.000 dólares.
El departamento está ubicada en una zona de alto valor inmobiliario del ejido urbano porteño, y consiste en una unidad funcional de 199,97 metros cuadrados, a lo que se suma también la cochera de la planta baja del edificio.
Adorni realizó la compra a dos mujeres (de 72 y 64 años, respectivamente) que figuraban como dueñas en partes iguales desde el 30 de abril de 2025. El anterior dueño había sido Hugo Alberto Morales, un exfutbolista que jugó en Huracán y Lanús. Lo llamativo es la ingeniería financiera: Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, desembolsaron apenas 30.000 dólares en efectivo y financiaron los 200.000 restantes a través de una hipoteca con dos acreedoras ajenas al circuito bancario.
«¿Usted conoce a Manuel Adorni?»: el testimonio de las mujeres que figuran como sus acreedoras
La trama adquiere un tinte novelesco ante la reacción de quienes, en los papeles, son las principales financistas del Jefe de Gabinete. Beatriz Viegas, una jubilada de 72 años, atendió por el portero eléctrico de su casa en Flores a La Nación y la sorpresa fue total:
- — ¿Usted conoce a Manuel Adorni?
- — No, la verdad que no.
- — ¿Alguna vez le cedió dinero en forma de hipoteca?
- — Ay, no, no, no. Gracias —respondió antes de cortar la comunicación.
Viegas figura en el Registro de la Propiedad Inmueble como acreedora del 50% del crédito (US$ 100.000) con el que se concretó la compra en la calle Miró al 500 en noviembre pasado. La otra mitad de la hipoteca aparece asignada a Claudia Sbabo, una empleada editorial de 64 años.
Ante el llamado al celular de Sbabo, la respuesta fue idéntica. «Yo no lo conozco, la verdad que no sé si ella» comentó una mujer que atendió el teléfono, agregando ante la consulta por la cesión de dinero: «No, ni idea de esas cosas. Disculpe pero tengo que seguir trabajando».
Una operación «pasamanos» bajo la lupa judicial
La secuencia de la compra despierta interrogantes sobre el origen de los fondos. Las prestamistas le habían comprado el inmueble apenas seis meses antes al exfutbolista Hugo Morales por 200.000 dólares. Luego, se lo vendieron a Adorni con un 15% de sobreprecio y, extrañamente, le financiaron casi la totalidad de la operación.
Esta adquisición en la calle Miró se suma a un mapa patrimonial que no deja de crecer: la polémica casa en el country Indio Cuá Golf Club y la vivienda que aún conserva en Parque Chacabuco.
Ante la escalada del escándalo, el Jefe de Gabinete se refugió en su discurso habitual: sostiene que su patrimonio se construyó durante 25 años en el sector privado.
«Brindaré las explicaciones ante la Justicia y no a través de los medios», sentenció el funcionario, argumentando que las declaraciones juradas de ese periodo aún no han vencido.
Sin embargo, para los investigadores, el foco ya no es solo la fecha de presentación, sino la identidad de las financistas que aparecen en los papeles pero que, en la práctica, aseguran no saber quién es el hombre al que supuestamente le prestaron una fortuna.
Con información de La Nación.
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