Los proyectos mineros más prometedores de Río Negro

Con más de 60 proyectos activos y una cartera que combina minerales estratégicos, Río Negro busca consolidar su perfil minero. Mientras Calcatreu ya inició la producción comercial, otros emprendimientos avanzan en distintas etapas de desarrollo y refuerzan las expectativas de crecimiento para el sector.

La actividad minera argentina apunta a la creación de empleo y al aumento de las inversiones. Foto gentileza.

Si hablamos de la minería en Río Negro, tenemos que tener en cuenta que su ubicación, con límite al oeste en la cordillera de los Andes y al este en el Mar Argentino, posiciona a la provincia como una puerta de acceso estratégica a la Patagonia. Así, su apertura formal a la minería en 2011, tras derogar el estatuto que impedía el uso del cianuro en la actividad, está precedida por más de 30 años de exploración, estudios y negociaciones, lo que no resulta poca cosa. 

Infografía Río Negro.

Hace años la provincia lidera la producción nacional de minerales industriales y rocas de aplicación, tales como yeso, bentonita, diatomita y caolín. A la vez, se destaca en la producción de sal, caliza, limo arcilloso, piedra laja y áridos. 

Su potencial minero se respalda en su cartera de proyectos, que tuvo un incremento en los últimos años, llegando a un total de 60 proyectos activos, según datos de la Secretaría de Minería provincial. Si bien las etapas en las que se encuentra cada uno varían entre prospección, exploración y factibilidad, cuenta con un grupo de proyectos estratégicos que promete un despliegue ambicioso para la producción metalífera de oro, plata, uranio, litio y recursos polimetálicos. 


Proyectos que impulsan la actividad en la provincia 


Actualmente, nos posicionamos dentro de un contexto marcado por el crecimiento simultáneo de la minería metalífera, los minerales energéticos y el avance de Vaca Muerta sobre territorio patagónico. Si bien el panorama suena alentador, la necesidad está puesta en asegurar una estrategia que reafirme el rol de la provincia como uno de los polos extractivos más fuertes del país. 

En su grupo de proyectos estratégicos se encuentran Calcatreu, Amarillo Grande–Ivana, Pegaso y Tres Nidos y Litio en Mamuel Choique. 

Uno de los proyectos más prometedores en carpeta es Calcatreu. Es “la punta de lanza”, según afirmó el secretario de Minería, Joaquín Abarestain Oro, para la actividad minera provincial. Se trata de un yacimiento de oro y plata operado por Patagonia Gold, ubicado en la Región Sur, a 85 kilómetros de Ingeniero Jacobacci. Es el principal proyecto metalífero a gran escala de la provincia y ya inició su producción comercial y exportación de oro y plata. 

En términos productivos, en lo que va de 2026 se proyecta una producción de 31.734 onzas de oro y 127.952 de plata, con un horizonte de más de 256.700 onzas de oro en los próximos cinco años. 

El proyecto ya emplea a 202 personas, con fuerte presencia local: 155 trabajadores son rionegrinos y 101 pertenecen a Ingeniero Jacobacci, en cumplimiento de la Ley 80/20 que prioriza la mano de obra provincial. A esto se suma el impacto en la economía regional, con más de $2.700 millones en compras locales en Jacobacci y más de $11.500 millones a nivel provincial durante 2025, fortaleciendo proveedores y generando un efecto directo en la actividad económica. 

Otro de los que genera expectativas en la provincia es el Proyecto Ivana, con gran potencial global, considerado uno de los distritos de uranio a cielo abierto más prometedores de América Latina. 

El mismo contempla la explotación de minerales como uranio y vanadio. Está ubicado en una depresión topográfica al norte de la localidad de Valcheta y es operado por Blue Sky Uranium Corp junto a su filial local Minera Cielo Azul. 

El depósito de uranio Ivana forma parte de un bloque mayor conocido como Amarillo Grande, cuya potencialidad se viene evaluando desde hace dos décadas y tiene la particularidad de que el mineral se extraería en una mina a cielo abierto, similar a una cantera, ya que el uranio se encuentra cerca de la superficie. El vanadio, que también se extraería, se utiliza en la producción de acero. 

Uno de menor escala, pero con presencia productiva activa en la provincia, es el proyecto Target 300, un emprendimiento impulsado por la empresa Áridos Lomada Grande, con una inversión inicial de $660 millones destinada a la explotación de óxido de hierro. 

El plan de negocios estima una producción anual de 60.000 toneladas, cuyo destino principal será el abastecimiento de la industria cementera nacional. El frente de trabajo se ubica a más de 24 kilómetros del Parque Nacional Islote Lobos y fuera de zonas consideradas sensibles por la autoridad ambiental. 

Sierra Grande es otra de las localidades que tiene uno de los proyectos de fluorita que más entusiasma en la provincia. El proyecto Delta XXI tiene como objetivo la reactivación productiva del mineral, impulsada por la empresa privada JG Fluorita S.A., de capitales chinos, que retomó las tareas exploratorias. 

El futuro proyecto abarca 120.000 hectáreas en Río Negro y el noreste de Chubut. La fluorita es un mineral clave para distintas industrias. Su principal componente, el fluoruro de calcio, puede utilizarse para la producción de ácido fluorhídrico cuando presenta altos niveles de pureza, o bien como fundente en la industria siderúrgica. 

La zona donde se desarrollan los trabajos no es nueva para la actividad minera provincial. En ese sector de Sierra Grande funcionó una explotación de fluorita hasta la década de 1970. Tras el cierre de la operación, el área permaneció durante décadas sin continuidad en tareas de exploración. 

Otro proyecto que se encuentra en una etapa exploratoria, pero genera grandes expectativas para la región, es Gran Esperanza. El proyecto comprende unas 44.400 hectáreas y está a cargo de la minera canadiense Golden Goose Resources, que firmó un acuerdo para adquirir hasta el 100% del emprendimiento orientado a la exploración de oro y plata en Río Negro. 

Los antecedentes de exploración en Gran Esperanza indican la presencia de una extensa red de vetas epitermales de baja sulfuración que se extiende a lo largo de unos 10 kilómetros. Desde la empresa destacaron que Gran Esperanza combina escala, calidad geológica y condiciones de acceso favorables, factores clave para avanzar con programas de exploración sistemáticos y definir blancos prioritarios en el corto plazo. 


Diversidad y potencial


El mapa minero provincial muestra una fuerte presencia de proyectos vinculados a minerales estratégicos como uranio, vanadio y litio, además de desarrollos orientados a la extracción de oro, plata, cobre, hierro y otros recursos. 

La cartilla completa de los proyectos se encuenta publicada para quien desee acceder a los datos de cada proyecto.

Las iniciativas se concentran principalmente en localidades como Valcheta, Sierra Grande, Jacobacci, Los Menucos, Catriel y Pilcaniyeu, donde operan empresas nacionales e internacionales. Entre los proyectos más avanzados se destacan Calcatreu, orientado a la producción de oro y plata, e Ivana, vinculado al desarrollo de uranio y vanadio.

La diversidad de minerales y la distribución territorial de los emprendimientos reflejan el creciente interés por el potencial minero de Río Negro y su inserción en la demanda global de recursos estratégicos para la transición energética. 


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