«Lo asesinaron»: la querella sostiene que la desaparición de Kevin Hernández en Lamarque esconde un crimen

A 67 días de la desaparición de Kevin Hernández en Lamarque, la querella afirmó haber logrado avances significativos en el esclarecimiento del crimen. Señalaron la posible existencia de una red de encubrimiento que podría estar vinculada al entorno del narcomenudeo local.

Por Rodrigo Sandoval

Luz Núñez junto a la familia Hernández mantienen el reclamo activo en el Valle Medio para hallar los restos del joven desaparecido. Foto Archivo/Jorge Silva.

En un giro importante para la causa que conmociona al Valle Medio, la querella representada por los abogados Sergio Heredia y Leandro Aparicio afirmó haber avanzado en el caso que investiga la desaparición de Kevin Hernández. Al cumplirse 67 días desde que fue visto por última vez en Lamarque, los letrados recabaron información y testimonios. Presumen lo peor: que el joven fue asesinado en un contexto vinculado al consumo de estupefacientes, señalando además una compleja estructura de encubrimiento que impidió avances significativos en la investigación durante los primeros dos meses.

La llegada de los abogados, reconocidos por su labor en el emblemático caso de Daniel Solano, parece haber roto el hermetismo en la localidad del Valle Medio. En apenas días de trabajo de campo, los representantes de la familia lograron recolectar testimonios que no figuraban en el legajo judicial y que apuntan directamente a los responsables materiales del hecho.


El trasfondo del consumo y el «submundo» de Lamarque


La hipótesis central de la querella sostiene que Kevin Hernández fue víctima de una situación de violencia entre consumidores de drogas. Sergio Heredia dijo que conoció una «dura realidad» en la localidad: «Este tipo consumió. Llegó a un ambiente que él tenía antes y entró en manos de consumidores que se desconocieron. Eso es lo que pasó».

El abogado describió un escenario alarmante de «aguantaderos» y bocas de expendio de sustancias como ‘crack’ y paco que operan con total impunidad. Según Heredia, el crimen es el resultado de ese entramado social degradado donde la vida parece haber perdido valor. «Si tenemos personas que lo dijeron que lo asesinaron, nosotros podemos decir que lo asesinaron», enfatizó el letrado tras entrevistarse con jóvenes del sector que, por temor, no habían hablado con las autoridades policiales.


Denuncias de encubrimiento y pedido de detenciones


Uno de los puntos más críticos de la nueva etapa de la investigación es la denuncia de una presunta connivencia entre la policía de Lamarque y los responsables del crimen. La querella sostiene que existen testigos que declararon ante la comisaría, pero cuyas palabras fueron omitidas deliberadamente de las actuaciones enviadas a la fiscalía.

«La policía está encubriendo. Es algo muy parecido a lo que pasó con Daniel Solano hace 15 años», disparó Heredia. Por esta razón, los abogados presentaron un pedido de audiencia multipropósito ante la Justicia, donde -según aseguraron- van a solicitar el apartamiento las autoridades del Ministerio Público Fiscal y de la fuerza policial involucrada en las actuaciones iniciales.

Familiares de Kevin Hernández junto a Sergio Heredia en el Valle Medio. Foto Gentileza.

Asimismo, confirmaron que los presuntos autores ya están identificados y que solo resta que la Justicia ordene sus capturas. «Ya sabemos cuál es la verdad. Ahora estamos esperando las detenciones«, dijo Luz Núñez, pareja de Kevin.


El calvario de la familia y la búsqueda del cuerpo


Luz, pareja del joven y madre de su hija, fue una pieza fundamental en la reconstrucción de los hechos, participando activamente en las entrevistas a los testigos. Para ella, los últimos 67 días fueron marcados por la desidia y que eso se transformó en «esperanza» con la llegada de la dupla Heredia-Aparicio.

«En dos días, los abogados descubrieron cosas que en dos meses nadie había encontrado», sostuvo la joven, al tiempo que les agradeció por haber atendido el llamado de la familia y por aceptar constituirse como querellantes en la causa tras la convocatoria desde el Valle Medio.

«Yo ya no creo en un milagro de que pueda estar bien, pero tengo que encontrar al papá de mi hija», expresó Luz con crudeza. La familia sostiene que, si bien el autor material sería un consumidor, la desaparición del cuerpo requirió de una estructura superior.

«Un chico que consume y que produce un crimen no tiene la capacidad de andar escondiendo un cuerpo. Ahí intervienen otros actores», explicó Heredia, sugiriendo que la red de narcotráfico local intervino para evitar que el caso escalara.


Un futuro de «participación activa»


La querella planea sistematizar audios y mensajes que circulan en la comunidad donde se mencionan traslados y vehículos utilizados la noche de la desaparición. El objetivo primordial, más allá de las condenas, es que los responsables admitan dónde ocultaron los restos de Kevin. «Muchas de las cosas que se decían como rumores terminaron siendo verdad. Ahora, lo que más me importa es que me digan dónde lo dejaron», cerró Luz.

Mientras tanto, Lamarque sigue con expectativa el trabajo del equipo que esclareció el caso Solano, ahora abocado a desentrañar qué ocurrió detrás de una nueva desaparición en el Valle Medio.


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