Confirman que militares de Estados Unidos entrenan en Tierra del Fuego: qué dice el anuncio de la Armada
A través de su publicación oficial, la fuerza naval confirmó que ocho infantes de marina estadounidense realizan ejercicios de clima extremo en Ushuaia. Aunque justificaron la actividad como una rutina vigente desde 2017, apuntan que no hubo precisiones sobre el aval del Congreso para el ingreso de militares extranjeros.
En medio de una creciente tensión diplomática y el anuncio oficial de obras militares en el extremo sur del país, la Armada Argentina rompió el hermetismo y admitió la presencia de tropas del Pentágono entrenando en la provincia de Tierra del Fuego, un territorio estratégico clave para la proyección antártica y la cercanía con las Islas Malvinas.
Mediante un escueto artículo publicado en Gaceta Marinera, su órgano de difusión oficial, la fuerza naval comunicó que ocho integrantes de la Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC) realizan actividades junto al Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4).
La confirmación oficial llegó apenas unos días después de que medios especializados difundieran imágenes de equipaje táctico y pertrechos militares con distintivos norteamericanos en la pista del Aeropuerto Internacional de Ushuaia, denunciado como una «rotación permanente» de efectivos extranjeros.
El parte oficial encuadró el despliegue bajo el título de «intercambio de expertos en zonas de clima frío». Según detalló la Armada, las prácticas comenzaron el pasado martes 8 de septiembre y se extenderán hasta el martes 22. Entre las actividades conjuntas, mencionaron adiestramientos en baja montaña, uso de raquetas y crampones, esquí alpino, cordadas, maniobras de autodetención y técnicas de supervivencia en ambientes hostiles.

Según el comunicado, este tipo de maniobras bilaterales forman parte de un «marco de cooperación» acordado entre ambas fuerzas e implementado de manera ininterrumpida desde 2017, es decir desde la gestión de Mauricio Macri.
Las dudas normativas
Más allá de las justificaciones operativas, la confirmación oficial abrió un fuerte frente de cuestionamientos institucionales debido a la aparente falta de sustento legal del despliegue.
Según recordó Agencia Malvinas, de acuerdo con el artículo 75, inciso 28 de la Constitución Nacional y la Ley 25.880, el ingreso de tropas extranjeras al territorio argentino es una atribución exclusiva del Congreso de la Nación, organismo encargado de autorizar formalmente la cantidad de efectivos, el equipamiento ingresado y el objetivo de la misión.
Por su parte, El Diario Ar precisó que, ante sus consultas, ni la Armada ni el Ministerio de Defensa han podido detallar si la presencia actual de los marines cuenta con el refrendo parlamentario exigido o si fue habilitada mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei, una vía de excepción que ya fue utilizada por el actual Gobierno en maniobras previas.
Durante la actual gestión de La Libertad Avanza, la Casa Rosada recurrió en dos oportunidades a Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) para saltear la inactividad del Poder Legislativo y permitir el ingreso de militares estadounidenses. En septiembre de 2025, el Decreto 697 autorizó la entrada de hasta 30 efectivos de Naval Special Warfare para el «Ejercicio Tridente» —que también tuvo sede en Ushuaia—, y en abril de 2026, el Decreto 264 habilitó a 50 uniformados para la maniobra «Daga Atlántica», argumentando en ambos casos una «naturaleza excepcional» para eludir la aprobación ordinaria del Congreso.
La presencia militar extranjera en Tierra del Fuego adquiere además un peso político singular, dado que coinciden temporalmente con un inesperado discurso del presidente Milei reflotando la exigencia territorial sobre el archipiélago, el avance del Gobierno en el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia y los intentos de la Legislatura provincial por investigar el radar de la empresa británica LeoLabs, instalado a pocos kilómetros del Atlántico Sur.
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