«Giro pragmático»: el plan de Karina Milei para congelar las PASO y tejer alianzas en las provincias
El Ejecutivo reorganiza su estrategia legislativa con el foco puesto en suspender las PASO y sellar acuerdos en diez provincias. Karina Milei y Lule Menem toman el control de la negociación en el Congreso y relegan a Patricia Bullrich de la búsqueda de votos.
El Gobierno nacional inauguró una nueva etapa en su diseño político, caracterizada por la hegemonía absoluta de Karina Milei en la toma de decisiones y un giro pragmático hacia el diálogo con las provincias. Las urgencias parlamentarias y el armado de cara a las elecciones 2027 forzaron un viraje estratégico en la Casa Rosada: dejar atrás la confrontación rígida con el interior para dar paso a la negociación electoral y legislativa.
La pieza central de este despliegue es el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli. El ministro coordinador asumió el cargo bajo una premisa que le garantizó el respaldo directo del presidente Javier Milei: su prioridad no será el seguimiento burocrático de los ministerios, sino destrabar las reformas estructurales en el Congreso. El objetivo de máxima del Ejecutivo es ambicioso: lograr la suspensión o eliminación definitiva de las elecciones PASO, un punto por el cual el oficialismo está dispuesto a sacrificar el resto de su proyecto de reforma política.
El pacto de Olivos y el mapa de las 10 provincias de cara a las elecciones 2027
La salida de Manuel Adorni terminó por transparentar una metodología de negociación que Santilli ya venía articulando en las sombras. El antecedente clave ocurrió en abril, cuando la hermana presidencial encabezó un encuentro reservado junto a Santilli y Eduardo «Lule» Menem para recibir a los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Alfredo Cornejo (Mendoza). En esa mesa se renovaron los acuerdos políticos y la Casa Rosada entregó un fuerte gesto: congelar las acciones proselitistas de Luis Petri en Mendoza para allanar el camino de los mandatarios dialoguistas.
Bajo este nuevo diseño, La Libertad Avanza proyecta alianzas electorales específicas en cerca de 10 provincias. El plan no contempla un frente único nacional, sino reglas de juego flexibles:
- Sello violeta atenuado: En determinados distritos aliados, el oficialismo aceptará replegar el apoyo logístico y la propaganda desde la Capital Federal para no colisionar con los jefes provinciales.
- Competencia de baja intensidad: Se habilitará la postulación de candidatos libertarios puros, pero sin una promoción activa de la sede central que complique los pactos locales.
La expectativa de las provincias está puesta ahora en el discurso que Milei brindará a la medianoche del 9 de julio en la Casa Histórica de Tucumán, el mismo escenario donde hace dos años se firmó el Pacto de Mayo. En los pasillos oficiales confían en un mensaje componedor que reemplace la tradicional confrontación libertaria.
“No tienen margen para seguir apuntando con el dedo. Nos necesitan y nosotros a ellos. Con Santilli sentimos que tenemos escucha activa nuevamente”, graficó un gobernador aliado ante el recambio institucional.
Ajuste de cuentas en el Congreso: el retroceso de Patricia Bullrich
A diferencia de la etapa de Guillermo Francos —quien lidiaba como un tercero incómodo en las disputas de Balcarce 50—, la conducción de Karina Milei se muestra hoy de forma vertical y unidireccional. La secretaria general centralizará la mesa política y su estructura avanzará de forma directa sobre la negociación en el Parlamento.
La avanzada de la dupla integrada por Santilli y «Lule» Menem representa un fuerte desplazamiento para Patricia Bullrich. La ministra de Seguridad tenía bajo su órbita la tarea de coordinar los votos de las bancadas opositoras en el Senado, una función que ahora le fue revocada. Fuentes de alto rango en la Casa Rosada justificaron la intervención con dureza:
“Tiene un esquema de realizar política que es muy cerrado. No sabés qué negocia ni cómo lo hace”.
Desde el entorno de Bullrich defienden su gestión alegando que los votos de las reformas más complejas se consiguieron bajo su firma, y culpan a la parálisis del caso Adorni por el freno de los proyectos que esperan dictamen en las comisiones. Sin embargo, en los pasillos oficiales admiten que todos los movimientos pasan ahora por el filtro de la feroz interna entre el karinismo y el asesor Santiago Caputo, donde conviven el secretismo y las lógicas de fidelidad absoluta.
Con información de Infobae.
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