El detalle que surgió en la causa contra Delfina “Fini” Lanusse: así controlaban los “viajes” con propofol

La investigación por el robo de propofol en el Hospital Italiano sumó detalles sobre el uso de sensores de anestesia para controlar las sedaciones profundas. Lanusse junto a Hernán Boveri enfrentarán en junio una audiencia ante la Cámara Criminal.

Por Redacción

Lanusse y Boveri tendrá una audiencia clave en junio.

La causa judicial contra Delfina “Fini” Lanusse y el anestesiólogo Hernán Roberto Boveri incorporó un nuevo elemento en el expediente: las “vinchas BIS”, un sensor utilizado para monitorear la profundidad anestésica durante la administración de propofol. Ambos médicos fueron procesados por la investigación vinculada al Hospital Italiano y deberán enfrentar una audiencia de apelación en junio.

Según publicó Infobae, el expediente sostiene que los profesionales habrían retirado propofol y sensores BIS del Servicio de Anestesiología del Hospital Italiano entre 2023 y febrero de 2026. El juez Javier Sánchez Sarmiento procesó a ambos por presunta defraudación por administración fraudulenta.

El monitor de anestesia que aparece en la causa por propofol


El sensor BIS es una vincha de electrodos conectada a un monitor que registra ondas cerebrales y permite medir el nivel de sedación de un paciente. La tecnología es utilizada en anestesiología para controlar anestesias profundas y monitorear la ventilación durante procedimientos médicos.

En la resolución judicial, Sánchez Sarmiento indicó que Lanusse y Boveri también habrían tomado “vinchas BIS”, consideradas un “insumo necesario” para la preparación y administración del propofol.

La investigación tomó impulso luego de declaraciones de médicas residentes del Hospital Italiano. Una de ellas afirmó haber visto “vinchas BIS” en el domicilio de Lanusse. Otra sostuvo sobre Boveri y Lanusse ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA): “Él va a la casa, le pone un BIS, le inyecta propofol”.

El sensor BIS mide la profundidad anestésica mediante el monitoreo de ondas cerebrales.

La misma profesional declaró que visitó la vivienda de la anestesista “a fines de 2024” y que encontró “entre 15 y 20 vinchas”. Esas declaraciones fueron incorporadas al expediente y forman parte de las pruebas cuestionadas por las defensas de ambos imputados.

Qué pasará en junio con la apelación de Lanusse y Boveri


La audiencia de apelación se realizará ante la Sala V de la Cámara Criminal y Correccional, integrada por Rodolfo Pociello Argerich, Mariano Scotto e Ignacio Rodríguez Varela. Allí se discutirá el procesamiento dictado contra los dos anestesiólogos y una nulidad planteada por la defensa de Boveri.

Los abogados de Lanusse, Juan Ignacio Haiquel y Claudia Balbín, cuestionaron la validez de testimonios incorporados desde AAARBA y denunciaron “una violación del secreto profesional”. La defensa de Boveri también destacó que el médico entregó voluntariamente su teléfono celular durante el allanamiento.

La causa además quedó conectada con la investigación por la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, hallado sin vida el 20 de febrero con una vía conectada a su pie derecho. El expediente pasó finalmente al juzgado de Sánchez Sarmiento, que también investiga a Chantal “Tati” Leclercq por el supuesto robo de anestesia en el Hospital Rivadavia.

El traspaso de la causa incluyó el análisis del teléfono de Zalazar, considerado una de las pruebas centrales de la investigación. Mientras avanza el expediente, la Justicia deberá resolver en las próximas semanas la situación procesal de Lanusse y Boveri.


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