¿Menos consumo de mate? Un relevamiento mostró los productos que tuvieron una baja en el mercado interno

Algunos de los símbolos de consumo con mayor tradición presentaron números bajos tras los primeros meses de 2026. El aumento de precios y demás factores alteraron su demanda en el mercado.

Por Redacción

Dos de esos tres consumos emblemáticos presentaron números en descenso en el mercado interno.

Los valores presentados en el primer cuatrimestre de 2026 demostró una reducción de consumo en diversos productos dentro del mercado interno. Este escenario también afectó a elaboraciones con arraigo tradicional en el país.

La caída del consumo interno de mate, vino y asado durante el primer cuatrimestre anual encendió señales de alerta sobre los hábitos de compra de los argentinos, resaltando el impacto de la situación económica en productos históricamente ligados a la identidad nacional.

Los estudios por parte de organismos económicos de cada sector demostraron resultados desalentadores para la demanda de algunos productos muy tradicionales en el consumo nacional, mientras que otros no se vieron afectados en gran medida. Aunque que los datos muestran retrocesos en la yerba mate y la carne vacuna, el vino logró sostener una leve estabilidad de demanda.

Si bien la suba de precios es uno de los factores claves para decidir si se compra el producto o no, han surgido otros elementos claves para que los niveles de demanda disminuyan en este primer cuatrimestre.

Los informes sectoriales señalaron que el deterioro del salario real y el incremento de costos obligaron a muchas familias a modificar hábitos de consumo, incluso en productos considerados tradicionales dentro de la cultura argentina.


Productos tradicionales presentaron bajas en el mercado interno: la yerba mate


Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), entre enero y marzo se despacharon al mercado interno 64,9 millones de kilos de yerba elaborada, una cifra 2,1% inferior a la registrada en el mismo período de 2025.

El indicador contempla las ventas desde los molinos hacia supermercados, mayoristas y centros de distribución, por lo que funciona como una referencia directa del comportamiento del consumo.

La caída del consumo de yerba se dio a pesar de un fuerte incremento de la producción. Durante el primer trimestre del año se procesaron más de 80,8 millones de kilos de hoja verde, muy por encima de los 65 millones registrados un año atrás. El contraste evidenció que el problema no estuvo en la oferta, sino en una demanda más limitada por la pérdida del poder adquisitivo.

La yerba mate es uno de los productos con mayor arraigo tradicional en el país (Foto: archivo)

Productos tradicionales presentaron bajas en el mercado interno: el vino superó las expectativas


En el caso del vino, el panorama fue diferente. Las ventas acumuladas alcanzaron 166,7 millones de litros y mostraron una mejora interanual del 1,5%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). El repunte estuvo impulsado principalmente por marzo, cuando el consumo creció 8,4% respecto del mismo mes del año pasado.

Sin embargo, los números también reflejaron cambios en las preferencias de compra. Los vinos sin mención varietal concentraron casi el 73% del total comercializado y crecieron 5,8%, mientras que los varietales retrocedieron 10%. Además, aumentaron las ventas en tetra brik y se desaceleró el consumo de envases más caros, una señal de que los consumidores buscaron alternativas más económicas.

Aunque el vino logró evitar la caída y mostró algunos signos de recuperación, los datos del inicio de 2026 dejaron en evidencia un consumo más racionalizado y selectivo.


Productos tradicionales presentaron bajas en el mercado interno: el asado


La carne vacuna fue el producto más golpeado. El consumo aparente del asado en el mercado interno cayó 10% interanual durante el primer trimestre y totalizó 512.826 toneladas de res con hueso. En términos absolutos, fueron más de 56 mil toneladas menos destinadas al mercado local en comparación con el mismo período de 2025.

Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) atribuyeron el descenso a una combinación de menor oferta ganadera y fuerte suba de precios. Las sequías registradas entre 2022 y 2024, junto con las inundaciones de 2025, redujeron el stock bovino y provocaron aumentos históricos en el valor de la hacienda.

En 2026, el consumo aparente del asado en el mercado interno cayó 10% interanual durante el primer trimestre.

Con información de Ámbito Financiero


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