Elecciones 2027: el armado de una tercera vía y el plan de Javier Milei para eliminar las PASO

El oficialismo busca suspender las primarias para fragmentar a la oposición de cara a los próximos comicios presidenciales. La encrucijada de Mauricio Macri, Miguel Pichetto y los gobernadores dialoguistas para construir una alternativa competitiva y sobrevivir a la polarización.

El expresidente Mauricio Macri, líder del PRO. Su espacio necesita sostener las PASO como herramienta clave de legitimación frente al plan oficialista de suspenderlas para 2027. (Foto: Clarín Fotografía)

El plan de Javier Milei para suspender o eliminar las elecciones PASO 2027 apunta directamente a neutralizar el armado de una tercera vía por parte de la oposición. Mientras el oficialismo busca bloquear estos espacios para evitar que las opciones intermedias ganen fuerza, todo el arco opositor —incluyendo a Mauricio Macri— necesita retener las primarias como una herramienta crucial de participación, legitimación y posicionamiento de candidatos frente al avance de la polarización electoral.

Provincias Unidas es el fiel retrato –como antes las postulaciones presidenciales de figuras como Juan Schiaretti y Roberto Lavagna– del fracaso en Argentina de las opciones intermedias. Sus votantes inclinan el resultado electoral en la segunda vuelta y el ballotage, Sólo un outsider como Javier Milei pudo capitalizar un resultado que mostró un electorado dividido en tercios.

El dilema para dialoguistas que a la vez son oposición es como confrontar con Milei sin asustar al electorado. Y qué alianza presentar cuando sus representantes no son un abanico homogéneo.

Elecciones 2027: la encrucijada de Macri y los gobernadores frente a Milei


En esa línea está Macri tratando de potenciar al PRO desde las bases sin confrontar 100% con La Libertad Avanza. Una parte del radicalismo que pugna por reunificar el bloque mientras otros, históricos, preferirían una derrota con candidaturas propias antes que licuarse con el oficialismo. Los provincialismos pierden fuerza a nivel local, no sólo en elecciones ejecutivas según anticipan algunas encuestas sino en las legislativas como ocurrió el año pasado.

Los gobernadores Ignacio Torres, Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro y Juan Pablo Valdés. (Foto: gentileza)

Fue ese derrotero el que dejó sin fuerza a Ignacio Torres en Chubut; Maximiliano Pullaro en Santa Fe; Martín Llaryora en Córdoba; y un poco menos a Gustavo Valdés que logró un triunfo con su hermano Juan Pablo en la elección a gobernador y en nombre de la UCR. El Frente Renovador de la Concordia en Misiones está en plena disputa con algún roce entre el gobernador Hugo Passalacqua y el líder del espacio, el histórico Carlos Rovira.

El dilema es para todos similiar: cómo diferenciarse del Gobierno sin parecer kirchneristas y cómo colaborar con la gestión libertaria sin pasarse a las filas violetas. Gustavo Sáenz, en Salta, sufre el mismo drama y lo demostró esta semana cuando en tono amigable tuvo que visitar Casa Rosada para intentar que le cumplan promesas de obras inconclusas.

En la vereda opuesta aparece un peronismo disidente que busca despegar del kirchnerismo sin enojar a Cristina Fernández y La Cámpora que podrían ser letales en la división electoral. A mayor fragmentación más chances para la reelección de Javier Milei, sostienen. Lo mismo piensan en La Libertad Avanza respecto a una escinción aliada que podría complicarle a Milei un escenario de balotaje. En cambio Axel Kicillof, como Milei necesita la confrontación entre dos polos opuestos.

El peronismo no kirchnerista y el armado interno de Miguel Pichetto


En un escenario incierto Miguel Pichetto empuja conversaciones con todo el peronismo, desde menemistas y antiK a kirchneristas duros. Ha pasado por despachos de intendentes y hasta acaba de dar una charla con Ernesto Sanz, hacedor radical -junto a Lilita Carrió- del acuerdo que llevó a Macri a la presidencia. En el bloque de diputados nacionales de Provincias Unidas se lo vio incómodo desde el inicio especialmente porque al frente de la bancada quedó Gisela Scaglia, jefa del PRO en Santa Fe y al frente de la estrategia de “El Próximo Paso” en su provincia. Antes del Mundial la visita Macri para bajar línea a la tropa.

Miguel Ángel Pichetto.-

En el ámbito parlamentario esos vaivenes se sienten excepto para quienes como la cordobesa peronista Natalia De la Sota optaron por la soledad de un monobloque que la representa 100%. La hija de José Manuel De la Sota recorrerá el país y por origen, perfil y apellido varios la querrían llevar a su lado.

Cada votación es una oportunidad para el Gobierno que busca dividir. Provincias Unidas se fragmentó frente al beneficio en las tarifas del gas, por ejemplo. Entre ellos la exmileísta Lourdes Arrieta votó a favor del Gobierno probablemente a pedido del gobernador radical Alfredo Cornejo. También se despega, según el tema, el rionegrino Sergio Capozzi (PRO).

“Tenemos un problema de identidad” reconoció a diario Río Negro uno de los diputados de Provincias Unidas que sabe que hay miradas muy diferentes y necesidades distintas según sea el gobernador al que responden. “Scaglia tiene tendencia a acordar”, advirtió un dirigente que no es del PRO pero la acompañaba. Junto a otros ‘dialoguistas’ fue invitada a reuniones donde el oficialismo explica leyes como la que regula el lobby y el súper Rigi de manera de ganarse sus votos. La unidad, pende de un hilo.

Los más incómodos en Provincias Unidas son los dirigentes del socialismo y Pichetto. Casi no hay debate porque saben que acordar es difícil. La ley electoral también los divide. Santa Fe no querría modificar la ley pero quizás Córdoba, sí. ¿Qué pasaría si Macri fuera candidato a presidente? ¿Pullaro se sumaría? Con Llaryora ese apoyo no parece posible. A Pichetto lo contiene Nicolás Massot que auque es más visceral asumió una actitud de coordinador. Al interbloque pocos le auguran un buen futuro.}

De la estrategia de Emilio Monzó al debate por sostener las PASO


Emilio Monzó quedó fuera del Congreso pero se mueve en modo operador. La semana pasada viajó a Chubut a la asunción del cuarto mandato de Jorge Avila al frente del gremio de los Petroleros. Lejos de la centralidad porteña hubo charlas con el gobernador Torres; con Diego Bossio que trabaja en sintonía con Pichetto; y hasta con el peronista porteño Víctor Santa María a pesar de que varios de los que impulsan un camino como éste lo promueven para frenar una alternativa kirchnerista. “Conceptualmente es fácil de enunciar pero difícil de armar y más difícil es romper la polarización”, señaló un diputado que coincide en algunas reglas básicas con las que atraer al electorado que, según las encuestas, está huérfano de propuestas. Ahí confluyen votantes de Milei que están desilucionados y los que alguna vez votaron kirchnerismo.

“No hay que buscarle tanta lógica a todos los movimientos”, aconsejó un diputado de esa opción intermedia. Lo que sí reconoció es que están en una etapa de diálogo para tratar de construir una alternativa a Milei “que respete los grandes trazos del rumbo en términos de equilibrio fiscal; independencia del Bnaco Central; combate contra la inflación; y fomento a la iniciativa privada y desregulación pero que corrija desde la economía la pésima política cambiara, el retraso cambiario que es criminal para la industria, la apertura indiscriminada de las importaciones sin ningún tipo de política sectorial”.

Desde lo institucional también piensan en otros cambios más aún después de que Karina Milei ordenara el retiro del pliego de una candidata a jueza por ser cuñada de un periodista que investigó el caso Libra. De hecho el senador misionero del PRO Martín Goerling fue el primero en salir a posicionarse en defensa del dictamen que él firmó a propuesta de la Casa Rosada y del ministro de Justicia Juan Mahiques cuando todavá no habían advertido el parentezco.

“El mecanismo es la PASO, por eso la coincidencia en que permanezca” repiten dirigentes como Massot en las diversas conversaciones que todavía son incipientes.


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