Hernán Lacunza y Patricia Bullrich van por los mileístas desilusionados
La senadora hace equilibrio y no confirma pero tampoco descarta si en su futuro político habrá una candidatura a presidenta. El economista llegará a Neuquén este mes y es impulsado por María Eugenia Vidal como la contracara de Javier Milei.
En los próximos días María Eugenia Vidal y su exministro de Economía, Hernán Lacunza, encabezarán en la provincia de Neuquén una jornada sobre Energía. Incluso se barajaba la posibilidad de que Mauricio Macri se sume a la actividad que en principio se fijó para el 14 de octubre, pero anoche fue descartada.
La organización del evento está a cargo del equipo de la exgobernadora que preside Pensar, la fundación del PRO que este mismo lunes emitirá un nuevo y duro informe sobre la creciente morosidad de los argentinos.
Lacunza viene de participar del Coloquio de IDEA donde la figura política central fue Patricia Bullrich que no da certezas sobre un posible futuro electoral pero dejó pistas.
La expresidenta del PRO se mostró tan audaz que desde París la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sumó responsabilidades a Nadia Marquez, una especie de guardiana del proyecto libertario en la cámara Alta. De extrema confianza de los Milei, en lo formal la neuquina quedará a cargo de la estratégica comisión de Acuerdos tras el fallecimiento del senador Juan Carlos Pagotto.
Bullrich y Lacunza son dos precandidatos paralelos que competirían por similar electorado. Aunque la senadora no se haya lanzado, a su regreso de Mar del Plata dio una entrevista en la que no confirmó pero sí insinuó intenciones para ir por una candidatura presidencial. “Voy a esperar a ver cómo se desarrollas los acontecimientos en el país. No me voy a apurar”, arrancó para luego agregar que “tampoco tengo tanto tiempo”.
En el PRO enumeran las virtudes que atribuyen a Lacunza: “es serio, sabe de economía, habla de los problemas de la gente –como la caída en el consumo, el endeudamiento, la pérdida de empleo, el cierre de empresas-, es sereno y no insulta, es la contracara de Milei”, argumentan quienes dos semanas atrás compartieron con él un encuentro en la sede nacional del PRO del que también fue anfitriona Vidal.
A ese evento se acercaron el ex senador Humerto Shicavoni; el ex diputado Pablo Torello; el senador misionero Martín Goerling; el exsenador Alfredo de Angeli y los diputados Martín Ardohain por La Pampa, y Sergio Capozzi por Río Negro. Reconocen que su mayor déficit es la falta de conocimiento en todo el país por lo que trabajan para que dé charlas y entrevistas que lo posicionen.Con el mismo objetivo Lacunza -que dejó Buenos Aires para auxiliar el último tiempo de la gestión Macri como ministro de Economía- comenzó a viajar por el país mientras que María Eugenia Vidal le puso un equipo que lo apuntala en redes sociales.
La jugada genera desconfianza en la oposición e incluso entre quienes dialogan con el oficialismo. “Lo usan para negociar”, reportan dirigentes que preferirían otra opción de centroderecha, por ejemplo algún ‘outsider’ o un gobernador.
La hipótesis se descarta en el PRO donde se reconoce que Fernando de Andreis y Cristian Ritondo ya fueron cinco veces a la Casa Rosada y cinco veces se retiraron sin ningún acuerdo electoral.
En Buenos Aires necesitan acordar con La Libertad Avanza si aspiran a pelear contra el peronismo. En la Ciudad en cambio los libertarios no quieren la reelección de Jorge Macri. En el resto del país pesa más la voluntad de los gobernadores y dirigentes locales como la decisión de una alianza amarillo violeta para la reforma de la Carta Orgánica de Bariloche o el impulso conjunto a Juan Martin para la intendencia de Roca.
El camino de Lacunza tiene bifurcaciones. O amplía el espacio sumando radicales, peronista no K o partidos provinciales, incluso haciendo uso de las PASO si se sostienen. O se suma al plan de Ernesto Sanz que trabaja para recuperar Juntos por el Cambio, una alianza que fue la arquitectura del camino de Macri a la Presidencia de la Nación.
En ese planteo el futuro de Lacunza se cruza con el de Patricia Bullrich. De hecho un dirigente cercano al economista empezó a entusiasmarse con la idea de una fórmula compartida tras escucharla en el coloquio de IDEA. “Vino con cinco propuestas como si ya fuera precandidata presidencial”, apuntó el dirigente, uno de los pocos políticos que caminó los pasillos del evento en Mar del Plata.
“Patricia está en una zona difusa, garantiza más certezas porque es más conocida”, señaló un exlegislador del PRO que preferiría otra opción con el argumento de que en 2023 la fórmula Bullrich-Luis Petri perdió la elección porque una gran parte del voto tradicional del macrismo se fugó en favor de Milei y de su compañera Victoria Villarruel.
En ese marco varios dirigentes amarillos, como Vidal, insisten en apoyar a Lacunza y evitar que las opciones sean Milei o Axel Kicillof. En cambio sí aceptarían conformar un espacio más amplio con peronistas no K o dirigentes de otras fuerzas sin dejar de hablar con Casa Rosada y citan como ejemplo su buen vínculo con el gobernador cordobés Martín Llaryora y la visita que recientemente hizo al santafesino Maximiliano Pullaro.
En ese contexto un exsenador contó que “Mauricio dice que si hay una invitación del Gobierno a dialogar no nos podemos negar”. Eso sí, no cree que esas charlas se traduzcan en un acuerdo político aunque tampoco quieren que sea un acercamiento sólo electoral sino tener mayor incidencia en las políticas que despliega el gobierno de LLA.
Opciones “antiMilei”
La recesión económica, el fuego amigo que emana Patricia Bullrich hacia su Gobierno y probablemente el fallo de la Corte que anuló una cautelar y en consecuencia la Ley de Tierras, aceleran los tiempos políticos. Esta última semana Miguel Angel Pichetto, que viene pidiendo por la libertad de Cristina Kirchner, insistió en “armar un gran frente nacional”.
El diputado Martín Lousteau sorprendió al promover una gran coalición antiMilei en la que estén desde el PRO hasta el peronismo y la izquierda. María Eugenia Vidal afirmó que “El PRO es la mejor opción para no tener que elegir entre Milei y Axel Kicillof” y Fernando De Andreis, que maneja el partido en nombre de Mauricio Macri, advirtió que “Javier Milei no gana sin el PRO”. Detrás de escena algunos gobernadores piden un tercer espacio donde uno de ellos –o un exgobernador- pudiera ser candidato o en conjunto pudieran poner más condiciones a la Casa Rosada.
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