El cirujano de Río Negro que enseña a operar con robots en Estados Unidos

Álvaro Ducas es de General Roca. Estudió medicina en la Universidad Nacional de La Plata y al terminar su residencia, se radicó en Chicago donde hoy dirige el Centro de Simulación Quirúrgica, en la Universidad de Illinois.

Cirugía experimental de trasplante (investigacion). Foto: gentileza

Un médico cirujano de General Roca, Álvaro Ducas, llevó adelante una especialización en cirugía robótica en Chicago y hoy, con 36 años, es el director del Centro de Simulación Quirúrgica, en la Universidad de Illinois en Estados Unidos.

Antes de egresar como médico, ya sabía que su camino estaba fuera de Argentina. Álvaro estudió en la Escuela del Sur, en General Roca, e ingresó a la carrera de Veterinaria en la Universidad Nacional de La Plata. Al cabo de un año, decidió cambiar el rumbo y optó por la Medicina. Tomó algunas clases particulares con su profesora de física del secundario y aprobó el examen para ingresar a la carrera. Como siempre le apasionó la parte académica, durante varios años fue ayudante de cátedra en Anatomía.

Durante sus vacaciones en Río Negro, solía acompañar a un médico cirujano conocido, Héctor Mazzini, para presenciar sus cirugías. El camino que quería tomar lo tenía claro.

Entrenamiento en cirugía bariátrica robótica. Foto: gentileza

Luego de rendir el examen de residencia, ingresó al área de Cirugía General en el Sanatorio Juan XXIII de Roca, a través de la Universidad Nacional del Comahue. Al concluir los cuatro años de cirugía, optó por uno más para obtener la Jefatura de Residencia.

«Siempre me tentó la posibilidad de perfeccionarme afuera de Argentina. Y durante el primer año de la residencia, tuve la oportunidad de presentar un caso en el Congreso Europeo de Hernias, junto a Alicia Candelieri. Aceptaron el trabajo y viajé a Hamburgo«, comentó. Así, en Alemania expuso sobre una hernia inguinoescrotal de gran tamaño que había requerido un tratamiento preoperatorio con neumoperitoneo.

Ya tenía todo listo para hacer un intercambio en Alemania durante dos meses, cuando lo sorprendió la pandemia por Covid-19. El viaje se suspendió. Pero en cuarto año de la residencia, surgió una nueva posibilidad de vivenciar durante dos meses el trabajo en la División de Cirugía Bariátrica y Robótica en una clínica de Jacksonville, una ciudad del noreste de Florida, junto a Fernando Elli.

Álvaro, junto a su hermana y su padre, de visita en Estados Unidos. De fondo, se ve el robot Da Vinci XI. Foto: gentileza

«En ese mismo viaje nos aceptaron otro trabajo del sanatorio Juan XXIII que presentamos en el Congreso Mundial de Cirugía Hepatobiliar en Nueva York, junto a Nicolás Resio. Se trataba de una cirugía de páncreas en una nena de 13 años que se hizo en conjunto con el área de cirugía general y pediátrica«, señaló.

La cirugía robótica -que era incipiente en Argentina- generaba una fuerte atracción para Álvaro que, en ese momento, tenía la disyuntiva de especializarse en cirugía bariátrica (para casos de obesidad) o hepatobiliar. «En ese momento, el jefe de cirugía del sanatorio me recomendó viajar primero a Florida para indagar en la cirugía bariátrica y luego a Colorado para enfocarme en cirugía hepatobiliar. Me incliné por la cirugía bariátrica robótica», contó.

Regresó a Argentina para terminar la jefatura de Residencia y luego, volvió a la Universidad de Illinois a fin de llevar adelante un «fellowship» en cirugía robótica. Se radicó en Estados Unidos en septiembre del 2023 y hoy, está a cargo del centro donde se entrenan donde se entrenan estudiantes de medicina, residentes de cirugía y cirujanos de distintos puntos de Estados Unidos, Europa y Sudamérica.

El hospital UI Health, pertenece a UIC (University of Illinois) de Chicago. Foto: gentileza

«Ayer hubo un curso de trasplante renal robótico y es satisfactorio ver cómo un cirujano de Europa termina haciendo un trasplante renal entero de forma robótica. Es emocionante y por otro lado, ese profesional va a volver a su país a desarrollar su propio programa de transplante robótico», dijo deslumbrado.

Álvaro no tiene previsto regresar al país. Sin embargo, sigue dictando clases para una de las cátedras de cirugía de la Universidad Nacional de La Plata y continúa en contacto con el Servicio de Cirugía del Juan XXIII donde se desarrolla un programa de simulación quirúrgica. Hoy su tiempo está centralizado en el centro de simulación aunque aspira a volver a la práctica y «balancear entre la clínica y el entrenamiento académico».

«En el Centro de Simulación tengo 9 robots quirúrgicos y, más de 15 en el hospital. En Argentina, hasta hace un tiempo, había menos robots de los que yo tengo solo para entrenar. Sin embargo, hoy la cirugía robótica está explotando en el país y hay muchos lugares que están invirtiendo en robots quirúrgicos», señaló, al tiempo que reconoció que «los médicos que se forman en Argentina tienen un excelente nivel, y esa diferencia se hace notoria cuando llegan a Estados Unidos. Lo demuestran en la practica diaria».

Congreso de Cirugía Robótica en California. Foto: gentileza

En 1989, recordó este profesional, la presentación de la cirugía laparoscópica despertaba dudas entre muchos de los profesionales. Sin embargo, la presentación de la «colecistectomía laparoscópica» en el Congreso Americano de Cirugía demostró que los beneficios eran claros».

«Ahora la historia se repite: ¿para qué queremos la cirugía robótica?, se preguntan muchos. Con la inteligencia artificial recibimos un montón de información que antes no teníamos. A diferencia de la imagen analógica, la cirugía robótica nos permite analizar datos diferentes«, detalló.

Si bien este tipo de cirugía demanda una gran inversión, reconoció, «es probable que siga el camino de la laparoscopía: muchas publicaciones demuestran que, a largo plazo, hay un menor costo económico general en lo que respecta a tiempo de internación y complicaciones en los pacientes«.

Laboratorio del centro de simulación en Chicago. Foto: gentileza

Automatización y telecirugía

Álvaro mencionó que en el Centro de Simulación, trabajan ingenieros que constantemente desarrollan nuevas tecnologías para los robots (aplican, por ejemplo, inteligencia artificial para reconocer puntos claves de una cirugía y permiten automatizar partes del procedimiento). Aclaró que «un cirujano nunca va a perder el control de una cirugía, pero hay partes de una cirugía que se están pudiendo automatizar«.

Además facilita la «cirugía a distancia». «La telecirugía se está desarrollando mucho. El Departamento de Defensa de Estados Unidos sumó un robot quirúrgico a la Nasa y uno de los cirujanos hace ejercicios quirúrgicos desde la Tierra», comentó.


Exit mobile version