Megaoperativo narco en Alto Valle: 15 allanamientos, más de $10 millones y 7 autos en una causa que sacude a Cipolletti
La causa comenzó con una denuncia anónima al 0800-Drogasy expuso un esquema aceitado de venta de cocaína en Cipolletti. La Justicia investiga lavado de activos tras el secuestro de bienes económicos y materiales. Además, buscan establecer el rol de diez imputados.
Durante más de un año, una investigación silenciosa siguió los movimientos de dos puntos de venta de droga que funcionaban a pocos metros de distancia en Cipolletti. Lo que en un principio parecía un caso de narcomenudeo barrial terminó revelando una estructura organizada, con circuitos de abastecimiento compartidos, millonarios bienes patrimoniales y una operatoria que ahora quedó bajo la lupa de la Justicia Federal. El despliegue incluyó 15 allanamientos simultáneos, secuestro de cocaína, marihuana, más de 10,5 millones de pesos en efectivo y siete vehículos, entre los que habían rodados de alta gama.
El procedimiento fue encabezado por la Delegación Toxicomanía y Leyes Especiales de Cipolletti y se extendió hasta un domicilio ubicado en la zona residencial de Lago Mari Menuco. Diez personas quedaron imputadas en una causa que también investiga presunto lavado de activos.

Una llamada que activó una pesquisa silenciosa
Todo comenzó con información aportada a la línea anónima de la Secretaría de Narcocriminalidad. A partir de ese dato inicial, los investigadores comenzaron un trabajo reservado que se extendió durante más de un año.
Durante ese período se realizaron seguimientos, cruces de información, vigilancia y análisis de movimientos para reconstruir el funcionamiento de dos grupos que, según la investigación, operaban en paralelo en distintos sectores del Alto Valle.
Fuentes policiales señalaron que la pesquisa permitió detectar vínculos entre domicilios, vehículos y movimientos de dinero que terminaron consolidando la hipótesis judicial. “La información inicial fue clave para comenzar a reconstruir una estructura más amplia”, indicaron desde el área interviniente.
El operativo simultáneo
Con la prueba reunida, la Fiscalía Federal autorizó los allanamientos en distintos puntos de Cipolletti y un inmueble en Lago Mari Menuco. El objetivo fue evitar filtraciones y asegurar resultados en una sola maniobra coordinada.
El sábado, esa pesquisa derivó en 15 allanamientos simultáneos en distintos sectores del Alto Valle, incluido un domicilio en Lago Mari Menuco. El saldo fue contundente: cocaína, marihuana, más de 10,5 millones de pesos en efectivo, teléfonos celulares, armas y al menos nueve vehículos, entre camionetas, un camión y una motocicleta. Diez personas quedaron imputadas por infracción a la ley de drogas y lavado de activos.
“La causa no se limita al comercio de estupefacientes, también apunta a seguir la ruta del dinero”, confiaron fuentes ligadas al expediente.
Lavado de activos y nuevas imputaciones
Los diez sospechosos fueron identificados y notificados por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes y por presunta infracción al artículo 303 del Código Penal, que sanciona el lavado de activos.
Además, en dos de los domicilios allanados se encontraron armas de fuego. Por esa razón, dos de los investigados también quedaron vinculados a una causa paralela por tenencia ilegal de armas, bajo intervención del Ministerio Público Fiscal provincial.
Los investigadores sostienen que el avance de la causa podría derivar en nuevas medidas, ya que parte del material secuestrado aún está siendo analizado.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el patrimonio acumulado por los presuntos jefes de la organización. En los allanamientos se secuestraron camionetas Toyota, un camión Scania, una motocicleta y varios vehículos de modelos costosos y recientes.
“No había actividad laboral visible que justificara esos bienes”, explicaron fuentes de la causa. Además del dinero en efectivo, la fiscalía analiza documentación sobre propiedades, terrenos y movimientos financieros que podrían ampliar la acusación por lavado de activos.
Uno de los sospechosos principales ya había cumplido una condena anterior por una causa federal vinculada al narcotráfico. Según la investigación, había terminado recientemente el período de libertad condicional cuando volvió a quedar involucrado en una nueva causa.
Dos puntos, una misma red
La investigación judicial determinó que los dos lugares de venta no competían entre sí. Por el contrario, funcionaban de manera coordinada. Si en uno de los domicilios faltaba droga, los compradores eran derivados al otro punto para sostener el circuito de comercialización.
“Eran dos negocios distintos con un jefe diferente en cada uno, pero se complementaban”, explicó una fuente judicial vinculada al expediente. Según esa reconstrucción, ambos centros de venta estaban integrados por una decena de personas con funciones distribuidas y una logística aceitada.
La pesquisa estableció que la mayor parte del comercio estaba concentrado en cocaína, aunque también se secuestró marihuana fraccionada lista para la venta. Parte de la prueba incluye imágenes, fotografías y escuchas telefónicas que muestran el movimiento constante de consumidores en los ingresos de las viviendas.
Para los investigadores la situación estaría muy clara: hay fotos y videos, donde se observa a personas consumiendo en la puerta. Por lo que, confían en que el comercio de estupefacientes no se va a poder negar.
Un despliegue regional
El operativo demandó una logística inusual. Participaron efectivos de Toxicomanía de Viedma, Los Menucos, Lamarque, Villa Regina, General Roca, Allen y Cipolletti, junto con grupos especiales del COER y personal de Canes de Allen.
Entre ellos estuvo Máximo, uno de los perros entrenados para detección de sustancias, que colaboró en varios de los procedimientos.
Las autoridades destacaron la importancia de un llamado anónimo al 0800-Drogas, consolidando una herramienta que en Río Negro se convirtió en una de las principales vías para abrir investigaciones por narcotráfico.
“Siempre es fundamental el 0800. En muchos casos es el punto de partida”, reconocieron desde el ámbito judicial.
Desde el área de Seguridad destacaron que la investigación volvió a poner en evidencia la relevancia de las denuncias anónimas. “Muchas veces un llamado breve puede convertirse en una causa de gran magnitud”, señalaron.
Cómo sigue todo
La causa está a cargo del juez federal Ezequiel Andreani, mientras que la investigación es impulsada por el área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos del Ministerio Público Fiscal, a cargo de Sebastián Gallardo, Francisco Iglesias y Gonzalo Tobares.
Aunque no hubo detenidos, todos los sospechosos fueron notificados de la apertura formal del proceso. En los próximos días se realizará la audiencia de formulación de cargos, donde la fiscalía expondrá en detalle la prueba reunida.
En tribunales consideran que el expediente todavía puede crecer. Parte de la evidencia secuestrada aún está siendo analizada y no se descartan nuevas medidas sobre bienes y propiedades.
“Lo que se vio en los allanamientos es solo una parte”, deslizaron desde la investigación. Detrás de esos dos puntos de venta, los investigadores creen haber encontrado una red mucho más profunda.
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